Foto: El Siglo de Durango
Si algo explica el renacer de Santos Laguna no es la épica ni el discurso, sino los números. El equipo que anoche goleó 5-0 a Querétaro y se metió en puestos de clasificación es el mismo que hace apenas cinco jornadas ocupaba el sótano de la Liga MX con un solo punto en siete partidos. Hoy suma 16 unidades y 15 de ellas llegaron durante una racha perfecta de cinco victorias consecutivas, una recuperación que cambió por completo el rumbo de un torneo que parecía perdido desde septiembre.
La remontada tampoco se construyó frente a rivales menores. Santos encadenó triunfos sobre FC Juárez, Toluca, Pachuca, Atlético de San Luis y Querétaro, dos de ellos equipos que llegaron a ocupar posiciones privilegiadas de la clasificación. El más reciente fue especialmente significativo: Gallos arribó a Torreón con 20 puntos, siendo una de las revelaciones del campeonato y con apenas ocho goles recibidos en todo el torneo. Terminó saliendo del Corona con cinco tantos en contra.
Un técnico que nunca dejó de creer en su equipo
Ese crecimiento llevó inevitablemente los reflectores hacia Renato Paiva, quien hace apenas unas semanas figuraba entre los técnicos más cuestionados del campeonato. Tras la goleada, el portugués reconoció que pocos entrenadores habrían sobrevivido a un arranque tan complicado: “De diez presidentes, después del inicio que tuvimos, seguramente siete u ocho nos echaban”, afirmó al destacar la confianza que recibió de la directiva durante la peor etapa del torneo.
Sin embargo, el propio entrenador rechazó que la explicación pase únicamente por los despachos. “La clave es su calidad, su disponibilidad para creer en nuestro trabajo”, dijo sobre un plantel que, según sus propias palabras, llegó a estar “hundido en las derrotas y en la mala racha”. Esa confianza terminó reflejándose en el campo, particularmente en una ofensiva que encontró nuevas respuestas durante las últimas jornadas.
Figuras y reacciones positivas
Ahí aparece el nombre de Tahiel Jiménez, convertido en el principal símbolo de la reacción lagunera. El delantero firmó un doblete frente a Atlético de San Luis y un hat-trick contra Querétaro, acumulando cinco goles en sus dos partidos más recientes. A su aporte se sumaron el regreso productivo de Eduardo Aguirre y la seguridad de Carlos Acevedo, piezas clave en un equipo que ha pasado de perseguir resultados a imponer condiciones.
La racha, sin embargo, todavía tendrá pruebas importantes. Santos recibirá a Pumas UNAM en la Jornada 13, visitará a Club Tijuana una semana después, volverá al Corona para enfrentar a Necaxa, viajará para medirse al Atlante y cerrará la fase regular ante León. Con cinco fechas por disputar, el calendario pondrá a prueba si la transformación que sacó a los Guerreros del último lugar puede sostenerse hasta convertirlos en un contendiente real de cara a la liguilla.