Foto: El Universal
Víctor Manuel Vucetich ha sido confirmado como nuevo director técnico de Tigres UANL, asumiendo el mando en un momento crítico. Su nombramiento surge como una medida de emergencia de la directiva para frenar la severa crisis deportiva que atraviesa el club. Esta inestabilidad detonó recientemente con la inesperada salida de Guido Pizarro, quien dejó el banquillo tras un arranque complicado en el torneo Apertura 2026 de la Liga MX.
La contratación del "Rey Midas" se acordó en reuniones con altos mandos de Cemex. La directiva analizó a candidatos como Quique Setién y Guillermo Barros Schelotto, pero optó por la experiencia de Vucetich. Para convencerlo, se puso sobre la mesa un jugoso contrato que rondaría dos millones de dólares anuales, garantizando un líder probado para enderezar el rumbo del equipo.
Polémica por pasado Rayado
Esta llegada está envuelta en gran polémica por su histórico lazo con Rayados de Monterrey. Vucetich es una leyenda albiazul, donde conquistó múltiples títulos y se volvió un ídolo indiscutible. Dicha relación genera mucha controversia y escepticismo en gran parte de la afición universitaria, que ahora lo ve cruzar la acera para defender los colores del acérrimo rival.
El destino caprichoso añade una ironía monumental a esta historia. Durante su último ciclo con Monterrey, el estratega fue despedido sorpresivamente en 2023 luego de ser eliminado en semifinales, ante Tigres. Hoy, más de tres años después, tomará las riendas de la misma institución que provocó aquella dolorosa caída, buscando demostrar su absoluta vigencia en la Liga MX.
Llega a un equipo hundido en una profunda crisis
El reto que enfrenta es colosal, asumiendo sin margen de error. Tigres requiere victorias urgentes para recuperar rápidamente la confianza del vestidor y volver a los primeros planos del torneo. Aunque el tamaulipeco ya dirigió a los felinos antes, el contexto actual demanda un manejo magistral para levantar a un plantel anímicamente golpeado tras recientes tropiezos.
Su debut marcará el inicio de la prueba más exigente de su madurez profesional. La misión será devolverle el protagonismo a un cuadro acostumbrado a ganar y conquistar a una hinchada recelosa mediante resultados inmediatos. Solo el desarrollo del campeonato dictará si esta arriesgada apuesta directiva funciona, o si su imborrable y glorioso pasado rayado termina pesando demasiado en su nueva trinchera deportiva.