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Llegó el 2027

Pulso Electoral.

Llegó el 2027

OMAR ORTEGA SORIA 30 ago 2026 - 07:53

Esta semana tuvimos una multitud de asuntos en la agenda electoral, y aunque a primera vista podrían parecer desconectados, tienen el común denominador de preparar el terreno ante el inminente inicio del proceso electoral. Por un lado, tenemos la iniciativa presidencial sobre doble nacionalidad, a lo que se suma la orden de cambiar el nombre de "Somos México" y las modificaciones en los lineamientos del INE para el monitoreo de la cobertura informativa. En el primer tema, la presidenta Sheinbaum presentó una iniciativa para exigir que quienes aspiren a la Presidencia de la República o una gubernatura renuncien a cualquier otra nacionalidad antes de registrarse; la propuesta también impediría que, durante el ejercicio del cargo, utilizaran pasaportes extranjeros, ejercieran derechos políticos frente a otro Estado o invocaran su protección diplomática.

La motivación es muy valiosa e indiscutible: quien gobierna México debe tener una lealtad exclusiva hacia México; existe una creciente preocupación por la injerencia extranjera en elecciones, sobre todo en el contexto internacional donde hay presiones económicas, migratorias y de seguridad. Sin embargo, en la práctica podemos tener gobernantes con una sola nacionalidad profundamente subordinados a intereses extranjeros y, en sentido contrario, ciudadanos binacionales con un compromiso indiscutible con el país.

Es importante dejar claro que la reforma no toca el derecho al voto ni la militancia partidista de millones de mexicanos con doble nacionalidad, es decir, solo limita el acceso a los cargos ejecutivos. De igual manera, también hay que destacar que renunciar a una nacionalidad extranjera también depende de las reglas migratorias de cada país de origen, algunas notoriamente lentas o costosas, lo que podría convertir un requisito constitucional en una barrera desigual. Por otro lado, el Tribunal Electoral confirmó la resolución del INE que ordenó modificar la denominación, el emblema y los colores del nuevo partido "Somos México"; el argumento original sostuvo que podía generar una apropiación simbólica de la identidad nacional y que su imagen guardaba similitudes con partidos locales denominados "Fuerza por México". Por lo pronto, ya hay una contrapropuesta para que ahora esta fuerza política sea llamada "Somos". Indudablemente, la autoridad tiene la obligación de evitar nombres y símbolos que produzcan confusión; sin embargo, es muy discutible la subjetividad de los criterios, al punto que otros han utilizado estas estrategias de apropiación y la ciudadanía ha tenido la madurez para distinguir entre un país y un partido político. Por último, el otro tema que llamó mucho la atención fue el de los lineamientos de monitoreo de espacios noticiosos, sobre todo por las implicaciones que tenía para la crítica y libertad de expresión. Originalmente, el monitoreo del INE nació como un instrumento de observación, ya que medía objetivamente tiempos, presencia y tratamiento de la información.

Sin embargo, en la nueva versión se le agregó la identificación de "elementos indirectos de descalificación" como ironía, sarcasmo, minimización; aunque seguía siendo monitoreo y no había sanciones, ahora se entraba en el terreno de interpretar intenciones, dobles sentidos y recursos propios de la crítica política. Por lo que es una muy buena noticia que el Tribunal Electoral eliminara esta parte, ya que podía inhibir el ejercicio periodístico y restringir el derecho ciudadano a recibir información plural.

X: @omarortegasoria

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