Los crímenes de Francisco Villa: Segunda vuelta
"Después de cada jornada de Villa tendría que haber un grupo de psiquiatras que analizaran los hechos y motivaciones de este hombre. Solo así lograríamos medio entender su proceder"
Dr. James E. Officer
Con una segunda edición de lujo de Crímenes de Pancho Villa, esta ocasión bajo el prestigioso sello editorial DEBATE/Penguin, la ciudad de Torreón, Coahuila; se engalanó con la presencia del historiador académico Reidezel Mendoza Soriano.
En una presentación singular en la Universidad Autónoma de La Laguna se contó con la presencia de Alejandro Rosas, autor de Madero: La Revolución de los espíritus-de la que viene otra segunda edición también-Cartas desde el Atlántico y Erase una vez en México
Desmitificadora como pocas, la obra de Mendoza viene a llenar una serie de vacíos históricos desconocidos, cuando no celosamente silenciados por quienes cobran a la sombra del Poder, en cuanto a la vida azarosa de este personaje: desde el mito con que se lanzó por la senda del crimen como lo es el de la supuesta-y falsa-defensa del honor de su hermana, hasta su incursión en las filas del Maderismo, menos por convicción y más por la conveniencia de pasar de perseguido de la Justicia a perseguidor implacable, hasta la vuelta la senda del crimen con la misma o peor saña que antes tras su derrota absoluta en los campos de Celaya.
Más allá del conocido genocidio perpetrado en San Pedro de la Cueva, Sonora; o la quema de 120 soldaderas vivas en Jiménez, Chihuahua; o el abuso y empalamiento de la joven Carlota Bastida por el "insulto" de llamarle Doroteo Arango, entre los crímenes se rescatan episodios iguales al perpetrado el 6 de enero de 1916 en Santa Rosalía de Camargo, donde Villa ordenó el fusilamiento de 85 civiles sin motivo más que la presunción de haber colaborado con carrancistas. Las víctimas eran hombres del pueblo: campesinos y comerciantes que ni siquiera sabían de qué se les acusaba. No obstante, fueron amarrados, alineados y ejecutados sin piedad.
No menos conmovedor y sorprendente entre el público fue la aparición en la presentación de Manuel Chávez, bisnieto de la señora Celsa Caballero (radicado en Torreón), quien fuera quemada viva por Villa en Chihuahua por negarse a entregarle a una de sus hijas-subiéndola a un tren-para que no fuera ultrajada por él, con lo que desató su habitual violencia misógina.
Libro de consulta obligatoria que complementa la obra de Frederich Katz por cuanto se sostiene por sí sola, escrita no desde el confort del lugar común ni detrás de un escritorio a mil kilómetros de distancia, sino a partir del rescate de fuentes primarias-acaso únicas-que como eminente historiador, Mendoza Soriano pone generosamente al alcance de todos.
Este 2026 celebramos no solo una segunda vuelta o edición de esta magnífica obra sino también otra presentación suya en la Comarca Lagunera como buen tino por parte de Editorial DEBATE que logra no solo agenciarse una excelente publicación como parte de su colección sino también a un historiador académico que como especialista en la materia y en tan controversial figura permite desmontar el bronce y la mentira con que el Estado Mexicano ha encumbrado por igual otros tantos mitos y falsos héroes; ya para justificar sus fracasos haciendo apología del crimen, o para legitimarse y curarse en salud.
Si en algo enriquece la investigación de Reidezel Mendoza como tal no es solo con fuentes inéditas al develar la verdad oculta desde el poder, haciendo historia académica, así como llenando los vacíos dejados por Friederich Katz, completando su obra; lo es también como un acto de Justicia en un país como el nuestro donde las narcofosas y las desapariciones forzadas nos remiten a lo peor de aquellos tiempos: dándole voz, rostro, nombre y hasta conocimiento del destino de sus restos a las víctimas a quienes, hasta la fecha, se les niega ese derecho en nuestro país.