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Los Cuates de Torreón y la ciberviolencia

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Los Cuates de Torreón y la ciberviolencia

FERNANDO RAMÍREZ GUZMÁN 11 oct 2026 - 07:56

Como se recuerda, el pasado día primero de octubre, los hermanos gemelos Carlos y David, conocidos como "Los cuates", perpetraron un ataque en la Secundaria número 13 del ejido La unión, en Torreón, Coahuila, dejando como saldo a la subdirectora muerta y 4 personas más resultaron heridas.

La tragedia vuelve a colocar sobre la mesa el tema sobre la regulación de contenidos en las redes sociales y las fallas en los entornos familiares y escolares que llevan a los jóvenes a realizar estos actos vandálicos.

Fue por la tarde cuando los jóvenes de 18 años ingresaron al plantel, de donde eran exalumnos, e iniciaron el ataque luego de haber sacado de sus mochilas machetes, cuchillos y artefactos explosivos de manufactura casera.

Previamente, se habían cambiado de ropa, se colocaron tapabocas con figura de calavera y, uno de ellos, se puso una playera que tenía impreso fotografías de asesinos involucrados en tiroteos en escuelas.

En un principio se especulaba con la idea de que el acto fue debido a alguna represalia de los cuates por haber sido alumnos de ese plantel. Posteriormente, la Fiscalía de Coahuila estableció como principal línea de investigación el consumo de contenidos violentos y el fanatismo por perpetradores de masacres escolares.

En una de las paredes del cuarto de los gemelos se encontró escrito el nombre de Gabriel Alejandro Galaviz, quien en marzo de 2024 acuchilló y mató a 3 mujeres, en la UTEG, en Guadalajara, Jalisco, y que 5 meses más tarde se quitó la vida arrojándose de un segundo piso del Reclusorio Metropolitano de Puente Grande, en donde estaba recluido.

Los cuates eran miembros de un chat, True Crime Community, de Telegram, un foro oscuro de odio y apología de la violencia. Otro integrante de esta comunidad dijo en entrevista que eran tipos solitarios, víctimas de bullying.

Previo al ataque los cuates gritaron "Venimos por las mujeres", situación que los relaciona con el llamado movimiento "incel" (celibato involuntario), una comunidad que en la frustración sexual, la misoginia extrema y discursos de odio hacia las mujeres encuentra sus principales características.

La premiada serie de Netflix, Adolescencia, toca de manera relevante y genialmente resuelta la temática de los incel y la violencia que generan.

Ante estos trágicos sucesos la presidenta Sheinbaum reaccionó calificando lo sucedido como "un episodio muy lamentable" y presentó un plan para prevenir este tipo de agresiones en escuelas y erradicar la divulgación de material violento en línea, poniendo límites a las plataformas.

Aunque es una intención plausible, la realidad es que el tema es mucho más complejo. El gobierno puede darse a la tarea de identificar contenidos ilegales y solicitar que sean retirados, pero eso no basta.

En las redes, cuando un mensaje llama la atención, se puede viralizar y reproducirse en un sinfín de cuentas y espacios en muy poco tiempo. Bajar un contenido, además, puede producir el efecto de intensificar su notoriedad.

Tratar de minimizar la violencia en planteles escolares demanda el hacer frente a sus causas, como pueden ser: brindar contención a jóvenes con problemas emocionales, promover la creación de entornos familiares sanos, vigilar el tema de la disponibilidad de armas en casa, mantener comunicación con los hijos.

En estos casos lo más sencillo es culpar a las redes sociales. Delimitar el problema solo a este punto no alcanza.

Ladoscuro73@yahoo.com.mx

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