La tarde del pasado miércoles 10 de junio arribaron a la ciudad de Durango 90 efectivos del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, los llamados "Murciélagos".
Este cuerpo es parte de la élite de las fuerzas armadas. Se trata de hombres y mujeres sometidos a un intenso entrenamiento, quienes realizan operativos especiales y, según la propia Secretaría de la Defensa Nacional, "actúan en entornos estratégicos, operacionales o tácticos donde las unidades convencionales ya no tienen alcance".
A su llegada a la capital, se informó que los "Murciélagos" contribuirán a fortalecer las acciones que realizan el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional para inhibir las actividades ilícitas de grupos delictivos con presencia en Durango.
Traer elementos castrenses con este nivel de preparación para solo patrullar las calles sería un despropósito; para eso están los policías municipales. Deben tener una misión clara de lo que pretenden en Durango. ¿O quizás hay algún objetivo con nombre y apellido?
Durante el presente mes, las fuerzas federales han participado en diferentes operativos en el municipio de Durango y a muy pocos kilómetros de la ciudad capital. El primero, ocurrido el 3 de junio en el poblado Praxedis Guerrero, donde por desgracia falleció un joven elemento de la Guardia Nacional.
El pasado 9 de junio, de nueva cuenta hubo una gran movilización en una finca ubicada en el kilómetro 17 de la carretera Durango-Parral, en el poblado Casablanca. En ese lugar se presume que se encontraba un líder del grupo delictivo que opera en la región, quien, según reportes periodísticos, logró escapar.
En los últimos días, tanto la Guardia Nacional como el Ejército Mexicano han asegurado en Durango camionetas con reporte de robo, blindaje artesanal y, sobre todo, una cantidad importante de armamento entre granadas, armas cortas y largas, y equipo táctico, entre otras cosas.
De manera que no queda duda: en la ciudad capital y en zonas circunvecinas hay un ambiente tenso en materia de inseguridad, pues tales arsenales no son una buena señal.
En redes sociales, la gente ha expresado su respaldo a los "Murciélagos", refrendando la confianza ciudadana en las fuerzas armadas del país.
No se sabe cuánto tiempo estarán en la entidad y tampoco se tendrán muchos detalles de su labor, pero, sin duda, su llegada ha despertado muchas versiones en los pasillos políticos.
Punto y aparte.- Inició el Mundial de Futbol 2026 en medio de manifestaciones y enfrentamientos en la Ciudad de México, lo que daña la imagen del país ante el turismo internacional.
En Durango, la fiesta futbolera dio paso a un "megapuente" escolar y para los burócratas de los tres poderes del estado, así como para el municipio de Durango, por lo que las actividades en las escuelas y las oficinas de gobierno se reanudarán hasta el próximo lunes.
Aunque el descanso fue autorizado por el gobernador del estado, Esteban Villegas, varias escuelas particulares retornarán a clases este viernes, pues, en su caso, el tiempo en las aulas debe ser efectivo y los padres de familia exigen que su pago se refleje en el aprendizaje de sus hijos. Por lo tanto, no pueden tomarse tantos días libres, aunque lo indique el "calendario mágico".
Nos leemos en X: @citlazoe
En política, pocas cosas desgastan más rápido que la sospecha sostenida. No necesariamente porque exista una acusación formal, sino porque, cuando el vacío de información se prolonga demasiado, el espacio público termina llenándose de versiones, interpretaciones y señales que comienzan a construir una narrativa que, muchas veces, puede llegar a confirmarse. Eso empieza a ocurrir en Durango.
Durante los últimos meses, el nombre del gobernador Esteban Villegas Villarreal ha comenzado a aparecer de manera cada vez más recurrente en medios nacionales, ligado a versiones sobre presuntas investigaciones, revisiones financieras y supuestos expedientes relacionados con la delincuencia organizada.
Primero fueron publicaciones sobre su presunto estatus migratorio y posibles observaciones desde el país del norte; después, reportes sobre una eventual vigilancia financiera y ahora columnas que sostienen -citando fuentes federales- que existirían líneas de revisión desde instancias mexicanas y estadounidenses, como la FGR y la Red de Control de Delitos Financieros de los Estados Unidos.
Hasta este momento conviene subrayarlo con claridad: no existe imputación pública o procedimiento judicial abierto que confirme alguna acción legal contra el mandatario duranguense. No obstante, tampoco sería inteligente minimizar lo que está ocurriendo. Más allá de si las publicaciones terminan siendo ciertas o no, lo llamativo es el contexto en el que aparecen.
Y es que Durango lleva una semana observando un despliegue de fuerzas federales poco habitual. Operativos intensos, cateos, presencia militar reforzada y la llegada de grupos especializados del Ejército. Intervenciones que, además, han dejado una impresión cada vez más visible: el protagonismo operativo lo tiene completamente la Federación.
Durante años, los gobiernos estatales presumieron coordinación como sinónimo de fortaleza institucional. Hoy, en cambio, lo que comienza a percibirse en Durango es otra cosa: operaciones federales que parecen ejecutarse con márgenes más cerrados de información y con exclusión de las corporaciones locales.
La lectura importa porque no se trata simplemente de una nueva estrategia de seguridad por parte de la Federación, sino de una dinámica que exhibe, por sí misma, un nivel importante de desconfianza institucional. El contexto no deja demasiadas dudas sobre ello, porque incluso dentro del mismo gabinete de seguridad se percibe descoordinación.
Mientras aumentaba la presencia militar y se desarrollaba la mesa estatal de seguridad, el secretario de Seguridad Pública, Óscar Galván, apareció en la Ciudad de México asistiendo al espectáculo y al partido inaugural del Mundial de Futbol, en horario laboral y sin que hasta ahora exista explicación pública sobre licencia, comisión o permiso. Su ausencia en el encuentro de coordinación celebrado ayer no pasó desapercibida.
La imagen pudo parecer anecdótica. Políticamente no lo fue. El estado atraviesa días de máxima presión en materia de seguridad y el Gobernador enfrenta una crisis que lo coloca en escenarios incómodos, como el de las presuntas investigaciones de la FGR y de Estados Unidos. La ausencia del responsable de seguridad transmite exactamente el mensaje contrario al que el gobierno necesita proyectar: control.
EN LA BALANZA.- Durango apareció en nivel 2 en la alerta de viaje emitida por la Embajada de los Estados Unidos, con restricciones específicas para personal estadounidense en territorio mexicano. El aviso vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta incómoda para las autoridades locales: si aquí se insiste en que la situación está bajo control, ¿por qué hacia afuera persisten señales de cautela? La seguridad también se mide por confianza institucional y percepción internacional, dos indicadores que difícilmente se corrigen solo con discursos.
X: @Vic_Montenegro