Nosotros

 
ASTRONOMÍA

Luna Llena y Eclipse Lunar, ¿de verdad afecta a las personas?

Desde hace mucho la frase "es por la Luna" se ha convertido en una expresión usada como explicación universal.

Luna Llena y Eclipse Lunar, ¿de verdad afecta a las personas?

DANIELA L. ALMAGUER 26 ago 2026 - 16:31

La llegada de la luna llena de agosto traerá consigo uno de esos fenómenos que, además de llamar la atención por su belleza, suele despertar toda clase de comentarios. Algunos de ellos, muy comunes, se enfocan en si las personas duermen peor, que si aumenta la sensibilidad, que si hay más cambios de humor o que hasta las mascotas parecen comportarse diferente.

Y es que precisamente este jueves y viernes, la Luna llena coincidirá con un eclipse lunar parcial que podrá observarse desde buena parte de América, convirtiendo al cielo nocturno en el protagonista del fin de semana.

Para muchas personas la frase “es por la Luna” se ha convertido casi en una explicación universal para una noche de insomnio o para un comportamiento extraño, pero la ciencia ofrece una respuesta bastante más interesante, existen investigaciones que han encontrado alguna relación entre el ciclo lunar y el sueño, pero la evidencia no es suficientemente consistente como para afirmar que la Luna llena cambie directamente el humor, la conducta o las emociones de las personas.

Una Luna muy especial

La luna llena de agosto ocurrirá este jueves en horario local para México y coincidirá con un eclipse lunar parcial. De acuerdo con la NASA, el fenómeno alcanzará su máximo el viernes a las 04:13 UTC, mientras que en Durango el máximo será alrededor de las 22:12 horas del jueves. En ese momento, cerca del 96 por ciento del disco lunar estará dentro de la umbra terrestre, aunque la Luna no desaparecerá por completo.

El resultado será una Luna parcialmente oscurecida, con una zona que podría adquirir tonalidades cobrizas o rojizas. Ese color se produce porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar a la superficie lunar, un efecto similar al que explica los tonos rojizos de los amaneceres y atardeceres.

¿Y qué pasa con el sueño?

Durante décadas se ha relacionado la luna llena con noches de insomnio, mayor actividad nocturna y cambios en los horarios de descanso. Algunas investigaciones han encontrado pequeñas variaciones: un estudio realizado bajo condiciones controladas reportó menor sueño profundo y un retraso de algunos minutos para conciliar el sueño alrededor de la luna llena.

Sin embargo, otros trabajos de mayor tamaño han llegado a conclusiones diferentes. Un análisis de datos de cientos de miles de usuarios de dispositivos de seguimiento del sueño no encontró evidencia de que la fase lunar produzca cambios relevantes en la duración total del sueño. Otra investigación poblacional tampoco encontró diferencias significativas en la calidad o duración del descanso entre las distintas fases lunares.

La conclusión, por ahora, está lejos de ser un contundente “sí” o “no”. Existen estudios que sugieren alguna sincronización entre el ciclo lunar y ciertos patrones de sueño, mientras otros no encuentran un efecto significativo. Incluso se ha planteado que la luz natural de la Luna pudo haber tenido mayor importancia antes de la llegada de la iluminación eléctrica, cuando las noches realmente eran mucho más oscuras.

¿Y cambia el humor?

Desde años suele atribuirse a la luna llena un aumento de la irritabilidad, los accidentes, las discusiones, los nacimientos o incluso las emergencias hospitalarias. Sin embargo, no existe evidencia científica sólida que permita afirmar que una luna llena provoque de manera generalizada estos comportamientos.

Parte de la sensación podría tener que ver con la propia expectativa. Cuando una persona sabe que hay luna llena, puede prestar mayor atención a cualquier situación fuera de lo habitual y relacionarla con el fenómeno. Así, la frase “seguro es la Luna” termina funcionando más como una explicación cultural que como una conclusión científica.

Lo cierto es que la Luna sí tiene efectos físicos perfectamente comprobados, ya que su gravedad participa en las mareas y su ciclo de iluminación modifica las condiciones naturales de luz durante la noche. Lo que sigue siendo discutido es hasta qué punto esos cambios se traducen en modificaciones importantes en el comportamiento humano cotidiano.

En Durango, la fase parcial comenzará alrededor de las 21:12 horas y alcanzará su máximo cerca de las 22:12, antes de terminar pasada la medianoche.

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Nosotros