Massive Attack estrena música, en más de una década, con mensaje contra Trump
Después de años de ausencia y silencios prolongados, dos figuras fundamentales de la música contemporánea han decidido volver no con nostalgia, sino con una pieza que irrumpe como manifiesto.
Massive Attack y Tom Waits han unido sus universos sonoros en “Boots on the Ground”, una canción que se instala más cerca de la denuncia que del entretenimiento.
El lanzamiento marca un momento singular. Para Massive Attack representa su primer material en más de una década, mientras que para Tom Waits significa regresar a la música original tras más de 15 años sin publicar nuevas composiciones, desde aquel distante “Bad as Me”.
DENSA E INCÓMODA
Lejos de cualquier gesto complaciente, la canción se construye como una atmósfera densa, incómoda, casi espectral. La voz áspera de Waits emerge entre respiraciones, silencios y percusiones que evocan lo militar, como si la pieza misma respirara tensión. El resultado es una obra que desdibuja los límites entre canción, performance sonora y declaración política.
Y es que “Boots on the Ground” no solo marca un regreso, también toma postura. La colaboración se inscribe en una crítica directa a las políticas autoritarias en Estados Unidos, particularmente a las redadas migratorias y la militarización, en un contexto que los propios artistas describen como un ambiente de caos.

CON PROTESTAS IMPLÍCITAS
El lanzamiento se acompaña de un imaginario visual igualmente contundente, con imágenes de protestas sociales, desde el movimiento Black Lives Matter hasta movilizaciones recientes contra operativos migratorios, convirtiendo la pieza en un artefacto que dialoga con su tiempo.
Hay, además, una dimensión simbólica en la forma en que la canción circula. El tema no se distribuye en plataformas tradicionales como Spotify, en un gesto que responde a las posturas críticas del colectivo británico frente a la industria tecnológica y sus vínculos con el financiamiento militar.
UN LENGUAJE POLÍTICO
En lo musical, la colaboración parece inevitable en retrospectiva. Massive Attack, pioneros del trip hop desde “Blue Lines”, y Waits, una voz que ha transitado entre el blues, el teatro y la experimentación, convergen en un territorio donde la música deja de ser ornamento y se vuelve lenguaje político.
Más que un regreso, “Boots on the Ground” se instala como una irrupción que sacude la pasividad del panorama musical actual. No busca convertirse en himno ni en tendencia, sino en un gesto persistente que incomoda y resiste.
