'Me lo arrancó la maldad': madre de menor fallecido en ataque a GN exige justicia durante homenaje
"Dios no se llevó a mi hijo, no fue la voluntad de Dios; me lo arrancó la maldad y Dios lo acogió". Con estas palabras, Beatriz Herrera, madre del menor Gabriel Alonso, expresó su dolor durante el homenaje póstumo realizado en la escuela secundaria José Vasconcelos.
El estudiante perdió la vida la semana pasada tras ser alcanzado por una bala perdida durante un ataque del crimen organizado en el entronque al poblado La Constancia, en el municipio de Nombre de Dios.
Un último adiós en las aulas
En la ceremonia, compañeros, maestros y personal administrativo recordaron la alegría que caracterizaba a Gabriel y su profunda pasión por el fútbol.

Como es tradición en estos actos, se realizó el último pase de lista y los alumnos soltaron globos blancos al cielo en su memoria.
Sandra Piña, su maestra en el grupo de Primero "B", describió al menor como alguien que se daba a querer con facilidad. "Era un niño lleno de vida, con unos ojos hermosos. Siempre estaba contento y compartía con todos su amor por el deporte".
La docente añadió que ha sido sumamente doloroso explicar lo sucedido a sus compañeros, quienes aún no logran comprender la tragedia.
Crítica a la inseguridad y falta de apoyo
Al finalizar el acto, Beatriz Herrera rompió el silencio ante los medios de comunicación.
Reiteró que la muerte de su hijo no debe atribuirse a un designio divino, sino a la violencia que impera en la región.
"No fue la voluntad de Dios porque Dios es amor; fue la maldad quien me lo arrancó; Dios lo acogió", acotó visiblemente afectada.

La señora Herrera lamentó la falta de seguridad en el estado, señalando la ironía de no poder realizar turismo ni viajar con tranquilidad en su propia tierra sin temer por la vida de sus hijos.
Asimismo, denunció que, lejos de recibir apoyo tras la pérdida, ha sido objeto de hostigamiento por parte de las autoridades.
Finalmente, con los ojos llorosos, manifestó que se queda con el orgullo de haber amado profundamente a su hijo y de haber sido correspondida de la misma manera.