Mezquital y el reto de conservar las lenguas indígenas; especialistas piden diagnóstico para Durango
Aunque Durango mantiene comunidades donde las lenguas originarias siguen vivas y son habladas por las nuevas generaciones, el estado necesita un diagnóstico que permita conocer con precisión su situación lingüística y diseñar estrategias para evitar su desplazamiento.
Tutopoka Carrillo de la Cruz, coordinador del Centro de Estudios en Lenguas y Culturas Indígenas de la Universidad Autónoma de Nayarit, participa en la Feria de las Lenguas Indígenas Nacionales, realizada en Durango, y el investigador explicó que la realidad de las lenguas indígenas cambia incluso entre comunidades del mismo municipio.
Puso como ejemplo a Mezquital, donde el O'dam, lengua de los tepehuanes del sur, mantiene una fuerte presencia en Santa María de Ocotán, mientras que en Santiago de Teneraca enfrenta un proceso de desplazamiento hacia el español, a pesar de tratarse de la misma lengua y del mismo municipio.
También destacó la presencia de comunidades wixaritari en Mezquital, donde niñas y niños conservan su lengua materna y la utilizan de manera cotidiana, aunque al salir de sus comunidades emplean el español para comunicarse.
Discriminación, factor de desplazamiento de lengua
Carrillo de la Cruz señaló que el desplazamiento de las lenguas indígenas ocurre cuando el español comienza a sustituirlas en espacios como las escuelas, las asambleas comunitarias y la vida diaria.
Explicó que una de las principales causas de este fenómeno es la discriminación que durante décadas enfrentaron los pueblos indígenas. Muchos padres, dijo, dejaron de enseñar su lengua a sus hijos para evitar que sufrieran el racismo, las burlas y la violencia que ellos mismos padecieron.
Recordó que, aunque la discriminación ha disminuido, todavía existen casos graves, como el de un menor otomí que fue agredido por sus compañeros en Querétaro hace dos años por hablar su lengua materna.
El especialista indicó que en México existen actualmente 69 lenguas originarias reconocidas y advirtió que varias de ellas podrían desaparecer durante este siglo debido al reducido número de hablantes. Entre las más amenazadas mencionó al paipai, kiliwa, kumiai y yaqui.
Asimismo, recordó que la Unesco estima que alrededor del 50 por ciento de las lenguas del mundo desaparecerán en las próximas décadas si no se implementan acciones para su preservación.
Finalmente, consideró que Durango requiere un estudio actualizado sobre la situación de sus lenguas indígenas, ya que sin información precisa será difícil desarrollar políticas públicas que permitan fortalecer su conservación y transmisión entre las nuevas generaciones.