Minería de Durango requiere certeza jurídica, exploración e inversión para mantener aporte económico
La minería representa 7.01 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Durango y genera 97 mil 202 empleos directos e indirectos, por lo que mantiene un papel fundamental en la economía estatal; sin embargo, enfrenta una reducción en la exploración, mayores costos financieros y un escenario de incertidumbre jurídica que limita el desarrollo de nuevos proyectos.
Durante el Congreso Nacional de Minería, el empresario minero Jaime Gutiérrez Núñez advirtió que la pequeña y mediana minería atraviesa condiciones distintas a las de hace dos décadas, debido a la desaparición de los apoyos gubernamentales, el incremento de los costos financieros y las restricciones regulatorias.
Señaló que Durango ocupa actualmente el cuarto lugar nacional en producción minerometalúrgica y que, aunque la actividad se ha diversificado más allá del oro, la plata y el cobre, uno de los principales desafíos es garantizar la continuidad de la producción mediante la exploración de nuevos yacimientos.
“Necesitamos exploración”, sostuvo, al advertir que las minas actualmente en operación tienen una vida limitada y, sin nuevos descubrimientos, será complicado mantener niveles adecuados de producción de minerales como la plata.
Gutiérrez Núñez consideró que los precios actuales de los metales preciosos han permitido al sector mantenerse, pero destacó que la demanda mundial de minerales crecerá debido al desarrollo de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, cuya expansión también requiere grandes cantidades de energía y, con ello, minerales para la infraestructura necesaria para generarla.
Explicó que Durango tiene una posición relevante en minerales críticos considerados estratégicos, entre ellos plata, zinc, cobre y plomo, pero sostuvo que el potencial del estado requiere mejores condiciones para atraer capital.
En este sentido, identificó cuatro necesidades principales para que la minería continúe como motor de desarrollo: infraestructura para los proyectos, seguridad jurídica para atraer inversiones, exploración de nuevos yacimientos y disponibilidad de capital.
El empresario señaló que existen varios proyectos mineros en Durango que se encuentran en condiciones de avanzar, entre ellos en el municipio de Guanaceví, de Minera Frisco, para la extracción de plata.
Está también Pitarrilla en el municipio de El Oro, de Endeavour Silver, con reservas de plata y oro; en el municipio de Rodeo, está el proyecto en la mina Fresnillo plc, para plata.
Otro proyecto es en el municipio de Lerdo, el de Reina del Cobre de Industrias Peñoles, con oro, plata, cobre, zinc y plomo; uno más en Santiago Papasquiaro, llamado Metates, de Chesapeake Gold, con plata y oro, y por último, en el municipio de Pueblo Nuevo está el proyecto La Esperanza, de Minas de Bacis, para plata.

A estos proyectos se suman otros que, dijo, no han sido reportados o cuantificados y que representan oportunidades adicionales para la entidad.
Gutiérrez Núñez destacó que uno de los problemas actuales es que la exploración se concentra en las zonas donde ya existen concesiones, mientras que anteriormente la pequeña minería tenía un papel importante en la búsqueda de nuevos yacimientos.
Recordó que en otras etapas existieron incentivos fiscales y mecanismos de apoyo para la pequeña y mediana minería, pero actualmente esas herramientas ya no están disponibles.
Ante este escenario, insistió en que la actividad requiere una política que permita recuperar la exploración y generar condiciones para que los proyectos puedan concretarse.
“La minería en Durango sigue después de casi cinco siglos”, afirmó el expresidente de la Cámara Nacional Minera, al señalar que el estado mantiene un importante potencial minero, pero requiere dejar atrás el conformismo y generar condiciones para aprovecharlo.
“La minería se convierte en desarrollo cuando cada sector hace su parte”, concluyó.