Mirador
Variaciones opus 33 sobre el tema de Don Juan.
El arte más difícil es el de vivir, y la vida de Don Juan fue una obra de arte.
Ahora siente que no vive ya. Recluido en su palacio de Sevilla, solitario, al caballero le quedan solamente los recuerdos. Evocarlos es otra forma de vivir.
Sus memorias tienen todas nombre de mujer. Doña Sol. Doña Lucía. Doña Elvira. Doña Inés. Repasa esos nombres en igual modo que se repasan las cuentas del rosario. Cada uno de ellos guarda un misterio, a veces gozoso, a veces doloroso, pero siempre glorioso.
Llega a su fin el día. En el crepúsculo adivina Don Juan el suyo propio. No teme a la muerte. ¿Acaso tuvo miedo de la vida? Irá a la noche sin odios, sin rencores, sin arrepentimientos, y dormirá en sosegada paz el sueño eterno, sin sueños de ultratumba que turben su reposo.
Don Juan supo vivir.
También sabrá morir.
¡Hasta mañana!...