Mirador
EL CINE ES MUY INJUSTO.
He aquí que Hollywood hizo películas sobre los generales Douglas MacArthur y George Patton, con Gregory Peck y George C. Scott, respectivamente.
Y sucede que uno y otro eran mílites histriónicos, controvertidos y polémicos. MacArthur usaba lentes oscuros de lujo; fumaba artificiosamente una pipa de campesino. Era ególatra; gustaba de las cámaras y los micrófonos. Patton, igualmente narcisista y protagónico, portaba en la cintura dos enormes pistolas con cacha de marfil: Hombre violento, abofeteó a un soldado raso hospitalizado por neurosis de guerra, y lo llamó cobarde.
Otros dos militares importantes hubo en la Segunda Guerra: George C. Marshall y Chester W. Nimitz.
Al primero se debió la organización del ejército norteamericano; el segundo fue el artífice de la victoria aliada en el Pacífico. Ambos eran modestos. Huían de los reflectores. Se limitaban a hacer su trabajo; a cumplir con su deber.
Ninguno de los dos tiene película.
El cine es muy injusto.
Tan injusto como la vida.
¡Hasta mañana!...