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Milwaukee acabó con 57 años de espera y tocó la gloria. Los Brewers derrotaron 4-1 a los Tampa Bay Rays en el Juego 5 de la Serie Mundial 2026, disputado en Tropicana Field, para conquistar el primer campeonato de Grandes Ligas en la historia de la franquicia. La novena de Wisconsin cerró la serie por 4-1 y puso fin a décadas de frustraciones que se remontaban a su llegada a Milwaukee en 1970, luego de nacer como los Seattle Pilots en 1969.
El encuentro comenzó a inclinarse en la segunda entrada gracias a un sencillo productor de Cooper Pratt, quien impulsó la primera carrera del juego. Milwaukee aumentó la ventaja en el quinto episodio con un imparable remolcador de David Hamilton y terminó de construir el triunfo en la sexta entrada, cuando William Contreras conectó un doble productor y el propio Pratt añadió una carrera más mediante elevado de sacrificio.
Solo uno salió con las manos llenas
Desde la lomita, Jacob Misiorowski respondió como el as de la organización durante toda la campaña. El derecho lanzó 5.2 innings en blanco, permitió apenas dos imparables y mantuvo bajo control a una ofensiva de Tampa Bay que nunca encontró ritmo. Tras su salida, JoJo Romero, Abner Uribe y Trevor Megill preservaron la ventaja para acercar a los Brewers al momento más importante de su historia.
Los Rays evitaron la blanqueada hasta la novena entrada con un doble productor de Chandler Simpson, pero fue demasiado tarde para una organización que sigue sin conseguir un título de Serie Mundial. Tampa Bay intentaba completar una remontada inédita tras verse abajo 3-0 en la serie, aunque Milwaukee apagó cualquier esperanza y selló el campeonato apenas un día después de dejar escapar la oportunidad de barrer en el Juego 4.
Un triunfo histórico dentro de la MLB
El campeonato coronó una temporada extraordinaria para los Brewers, que finalizaron la fase regular con 103 victorias, la mejor marca de las Grandes Ligas. En octubre, el club mostró un dominio constante al barrer a los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y terminar los playoffs con registro de 10-2. Contreras fue una de las figuras del recorrido, mientras que Pratt emergió como una de las revelaciones del Clásico de Otoño.
La celebración final tuvo un significado especial para una afición que había esperado más de medio siglo para ver a su equipo levantar el Trofeo del Comisionado. Los Brewers habían disputado su única Serie Mundial previa en 1982, cuando cayeron ante los Cardinals. Cuarenta y cuatro años después de aquella derrota y 57 años después de la fundación de la franquicia, Milwaukee finalmente escribió la página más importante de su historia.