Monzón mantiene lluvias en Durango; septiembre podría traer precipitaciones más prolongadas
Las lluvias que se han registrado en Durango durante esta temporada forman parte del comportamiento habitual del monzón mexicano, fenómeno que cada año favorece el ingreso de humedad del Pacífico hacia la entidad y que, al encontrarse con la Sierra Madre Occidental, genera condiciones para precipitaciones de distinta intensidad.
Víctor Hugo Randeles, titular del Departamento de Meteorología e Hidrología de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), explicó que el monzón ocurre por la entrada de aire húmedo y tropical procedente del Pacífico, el cual al chocar con la sierra asciende y, al encontrarse con temperaturas más bajas, provoca la condensación de la humedad y la formación de lluvias.
Aclaró que no se trata de un fenómeno que llegue de manera extraordinaria a Durango, ya que el monzón se presenta cada año, aunque su intensidad puede variar.
El meteorólogo explicó que algunas de las tormentas más fuertes registradas recientemente corresponden a otro fenómeno: las tormentas convectivas, que se generan cuando coinciden altas temperaturas y elevados niveles de humedad.
En estos casos, detalló, el aire cálido y húmedo asciende de manera súbita, se enfría y provoca la formación de tormentas que pueden generar lluvias intensas en periodos cortos.
Randeles señaló que la temporada de lluvias todavía tendrá actividad durante septiembre, aunque el comportamiento podría comenzar a cambiar, con precipitaciones menos intensas, pero de mayor duración.
Explicó que durante septiembre los ciclones tropicales suelen acercarse más a las costas del Pacífico, por lo que algunos sistemas pueden bordear la zona costera y permanecer varios días prácticamente estacionados.
Esta situación estará generando nubosidad que posteriormente puede alcanzar a Durango y dejar lluvias más prolongadas y de menor intensidad.
También existe la posibilidad de que sistemas tropicales se desplacen hacia Baja California y, durante su trayectoria, generen nubosidad suficiente para provocar precipitaciones durante dos o tres días en la entidad.
Aunque es menos frecuente, algunos ciclones que ingresan por las costas de Sinaloa o Nayarit también pueden aportar humedad y lluvias a Durango.
Incluso los sistemas que se desarrollan en el Golfo de México pueden generar efectos indirectos sobre el estado al favorecer el ingreso de humedad y aumentar las condiciones para precipitaciones.
Por ello, el especialista consideró que la temporada de lluvias todavía no termina, aunque durante las próximas semanas podría presentarse un cambio en el tipo de precipitación, pasando de tormentas muy intensas y de corta duración a lluvias más continuas.