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A tan solo unas horas de que ruede el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el presidente del organismo, Gianni Infantino, tuvo que responder a una serie de cuestionamientos relacionados con las polémicas que han rodeado la organización del torneo.
Durante una conferencia de prensa realizada en el Estadio Ciudad de México, escenario que albergará el partido inaugural entre México y Sudáfrica, Infantino defendió el trabajo realizado por la FIFA y aseguró que el organismo ha buscado soluciones para cada uno de los inconvenientes surgidos en los meses previos al torneo.
Lejos de evadir los temas incómodos, el dirigente insistió en que la FIFA tiene límites cuando se trata de decisiones tomadas, particularmente en cuestiones relacionadas con inmigración y seguridad.
La polémica por el árbitro somalí
Uno de los casos que más atención ha generado en las últimas horas es el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien no podrá participar en la Copa del Mundo después de que las autoridades estadounidenses le negaran el ingreso al país pese a contar con documentación y visa válidas.
Ante esta situación, Infantino calificó el hecho como “lamentable”, aunque dejó claro que la FIFA no tiene la capacidad de intervenir en las decisiones migratorias de los gobiernos.
El dirigente recordó que el Mundial involucra a tres países anfitriones y miles de personas provenientes de todos los rincones del planeta, por lo que inevitablemente pueden surgir situaciones complejas relacionadas con los controles fronterizos y las políticas de seguridad.
“No somos los reyes del mundo”
Durante su intervención, Infantino lanzó una de las frases que más repercusión ha tenido en medios internacionales:
“No somos los reyes del mundo”.
Con esas palabras explicó que la FIFA no tiene autoridad para modificar leyes nacionales ni para imponer decisiones a los gobiernos involucrados en la organización del certamen.
También respondió a las críticas por los boletos
Otro de los temas que ha generado debate es el precio de las entradas para la Copa del Mundo. Diversos sectores han cuestionado el costo de algunos boletos, especialmente para partidos de alta demanda.
Infantino defendió la política de precios argumentando que existe un enorme interés global por asistir al torneo y que los ingresos obtenidos permiten financiar programas de desarrollo futbolístico en distintas regiones del mundo.
Además, recordó que la edición 2026 será la más grande de la historia, con 48 selecciones participantes, 104 partidos y una expectativa de audiencia que podría superar los seis mil millones de personas alrededor del planeta.
Un Mundial bajo la lupa
Aunque la inauguración está a la vuelta de la esquina, la Copa del Mundo 2026 no ha estado exenta de críticas. Organizaciones civiles, aficionados y diversos sectores han señalado preocupaciones relacionadas con las políticas migratorias de Estados Unidos, los costos para los asistentes y algunas decisiones logísticas implementadas por los organizadores.
Sin embargo, desde la FIFA mantienen el discurso de que el torneo será una celebración global del futbol y confían en que el espectáculo dentro de la cancha terminará por convertirse en el principal foco de atención.