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La emoción por asistir al Mundial de 2026 terminó convirtiéndose en una pesadilla para decenas de aficionados mexicanos que aseguran haber sido víctimas de un fraude millonario relacionado con la venta de boletos para diversos partidos de la Copa del Mundo, incluida la inauguración celebrada en el Estadio Azteca.
De acuerdo con las denuncias difundidas en medios nacionales, dos presuntos revendedores habrían recibido alrededor de 14 millones de pesos por la supuesta venta de entradas mundialistas, dinero que posteriormente desapareció junto con el vendedor, dejando a los compradores sin boletos y sin posibilidad de recuperar su inversión.
Una promesa de boletos para el partido inaugural
Según los testimonios de los afectados, el hombre y su pareja habrían sido identificados como Simón Selmen y Lidia Silvia ofrecía localidades para algunos de los encuentros más codiciados del torneo, incluyendo el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
Los compradores aseguran que el supuesto intermediario mostraba disponibilidad de decenas de boletos en distintas zonas del estadio, desde plateas altas hasta ubicaciones cercanas a media cancha.
Los afectados relatan que el vendedor empezó a retrasar la entrega de las entradas con distintos argumentos. Primero aseguró que existían complicaciones administrativas y posteriormente dejó de responder llamadas y mensajes.
Algunos denunciantes incluso afirman que el sujeto llegó a inventar situaciones familiares delicadas para justificar los retrasos, mientras continuaba prometiendo que los boletos serían entregados antes del arranque del torneo.
Cuando finalmente llegó el día de la inauguración, los compradores descubrieron que no existían los accesos prometidos y que el supuesto revendedor había desaparecido por completo.
Las estimaciones señalan que alrededor de 30 personas habrían resultado afectadas, con pérdidas que en conjunto superarían los 14 millones de pesos.
Una lección costosa
Mientras continúan las denuncias y los afectados buscan recuperar parte de su dinero, el caso se ha convertido en uno de los fraudes más comentados relacionados con el Mundial 2026.
Para quienes sueñan con asistir a una Copa del Mundo, la historia deja una enseñanza clara, verificar siempre la autenticidad de los vendedores y utilizar únicamente canales autorizados puede marcar la diferencia entre vivir una experiencia inolvidable o convertirse en una víctima más de fraude.