Mundial sí, excesos no: cómo disfrutar los partidos, según la nutrición
La Copa Mundial de Fútbol 2026 no solo ha llenado de emoción las pantallas y las conversaciones entre aficionados, también se ha convertido en el pretexto perfecto para organizar reuniones con amigos y familiares.
En torno a cada partido suelen aparecer las pizzas, alitas, hamburguesas, refrescos y bebidas alcohólicas, un menú que, aunque tradicional en este tipo de convivencias, puede representar un riesgo cuando los excesos se vuelven parte de la rutina.
Y es que, aunque muchas personas consideran que "por un día no pasa nada", la realidad es que la suma de alimentos altos en grasas, azúcares, sodio y conservadores puede tener consecuencias importantes, especialmente para quienes viven con enfermedades como diabetes o hipertensión.
El nutriólogo duranguense Miguel Güereca, conocido en redes sociales como Mike's Training, explicó que estas fechas invitan a convivir y disfrutar, pero también a tomar decisiones más conscientes sobre lo que llega al plato.
Errores más comunes
"Nos encontramos en fechas de juegos mundialistas de fútbol, donde incluso las personas que no siguen tan de cerca este deporte suelen reunirse con amigos o familiares para ver algunos partidos y aprovechar para convivir, y esto es algo muy bueno; solo que en ocasiones consumimos alimentos que afectan el organismo", señaló en su columna de nutrición para este medio.
El especialista advirtió que uno de los errores más frecuentes es pensar que comer una pequeña porción de alimentos ultraprocesados no representa un problema. Sin embargo, explicó que durante estas reuniones normalmente se consumen varios productos distintos y, en conjunto, terminan aportando grandes cantidades de grasa, azúcar, sodio y calorías.
"La cuestión es que se suele comer de distintas cosas y, por lo general, todas son dañinas a su manera", comenta.

Cambiar el menú, parte del juego
Lejos de proponer restricciones extremas, Güereca aseguró que la clave está en reemplazar los alimentos más dañinos por opciones igual de atractivas y mucho más nutritivas.
En lugar de recurrir a pizzas, hamburguesas, papas fritas, hot dogs o alitas, recomendó organizar una carne asada o preparar pollo a las brasas, acompañados de cebollas y chiles asados, guacamole, papas al horno y salsas caseras, procurando moderar el consumo de tortillas.
Otra alternativa práctica es la discada elaborada con carne de res y cerdo, verduras frescas y una pequeña cantidad de tocino, siempre acompañada de guacamole y salsa natural.
Las botanas también pueden reinventarse. El especialista propone preparar platos con sandía, melón, piña, pepino o jícama, condimentados únicamente con limón y chile en polvo natural. Así mismo, recomendó combinar verduras como apio, zanahoria y pepino con fruta fresca para crear opciones coloridas y nutritivas.
Entre otras alternativas mencionó aceitunas con queso tipo Chihuahua, palomitas naturales preparadas en casa y churritos elaborados con harina de arándano, nopal o cacahuate natural.
El mejor acompañante, el agua
En cuanto a las bebidas, el nutriólogo es contundente, el agua natural continúa siendo la mejor elección. También consideró adecuadas el agua mineral y las aguas frescas elaboradas con fruta natural sin azúcar añadida, mientras que desaconseja el consumo de refrescos, jugos industrializados y bebidas alcohólicas en exceso.
"Los refrescos y bebidas artificiales son malas y altamente dañinas para la salud sin importar la cantidad", enfatizó.
No llegar con hambre
Otro consejo que suele pasar desapercibido consiste en respetar los horarios habituales de alimentación. Saltarse una comida para "guardar espacio" para la reunión puede provocar justamente el efecto contrario.

"No hay que sustituir alguna comida por la botana. Cuando comemos antes de asistir al convivio suele ser más fácil controlar el antojo. Llegar con hambre es uno de los peores errores que se pueden cometer", explicó.
Disfrutar con responsabilidad
Para Güereca, el objetivo no es dejar de convivir ni renunciar a las celebraciones que trae consigo el Mundial, sino encontrar un equilibrio entre el disfrute y el cuidado de la salud.
"Hay que disfrutar de una convivencia sana con los seres queridos y hacerlo de una manera consciente y responsable. Si se bebe alcohol no hay que manejar y si se padece alguna enfermedad de cuidado, se debe tener mucha precaución con los alimentos y bebidas que se consumen, pues la diabetes e hipertensión no descansan durante el Mundial de fútbol ni reconocen una ocasión especial para no agravar tu salud", concluyó.
Al final, celebrar un gol y cuidar el bienestar pueden formar parte del mismo partido. Elegir mejor los alimentos, hidratarse adecuadamente y mantener el equilibrio permitirá que la fiesta futbolera termine únicamente con buenos recuerdos y no con consecuencias para la salud.