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La historia de la NBA sumó un nuevo capítulo dorado gracias a LeBron James, quien alcanzó un logro sin precedentes al convertirse en el jugador con más partidos disputados en temporada regular.
El histórico momento se dio durante un duelo entre Los Angeles Lakers y Orlando Magic, donde James llegó a 1,612 encuentros, superando la marca que durante años perteneció a Robert Parish, una leyenda de la liga.
Una marca construida con constancia
Más allá de los números, este récord refleja la consistencia y disciplina que han caracterizado la carrera de LeBron James. Desde su debut en 2003, el jugador ha logrado mantenerse competitivo al más alto nivel, evitando lesiones prolongadas y adaptando su juego con el paso de los años.
Su capacidad para mantenerse vigente lo ha llevado no solo a romper el récord de más partidos, sino también a liderar múltiples estadísticas históricas, incluyendo la de máximo anotador en la historia de la NBA.
Superando a leyendas históricas
Antes de este logro, el récord pertenecía a Robert Parish con 1,611 partidos, seguido por nombres como Kareem Abdul-Jabbar y Vince Carter, todos símbolos de durabilidad en la liga.
Sin embargo, LeBron no solo alcanzó esa cifra, sino que la superó en activo, lo que significa que la marca seguirá aumentando partido tras partido. Este dato refuerza aún más su legado dentro de la conversación por el mejor jugador en la historia del baloncesto.
Más que números, un legado vivo
El impacto de LeBron James trasciende cualquier estadística. A lo largo de más de dos décadas, ha sido protagonista en distintos equipos como Cleveland Cavaliers, Miami Heat y Los Angeles Lakers, dejando huella en cada franquicia.
Lejos de pensar en el retiro, LeBron continúa sumando capítulos a una carrera que parece no tener fin. Su récord de más partidos jugados es solo una muestra más de su grandeza y de una disciplina pocas veces vista en la historia del deporte.