No podemos seguir despertando con noticias de feminicidios en Durango: regidora
El feminicidio de Laura Olivia, de 46 años, el sexto registrado en Durango en lo que va del año, es un caso que pudo prevenirse, ya que ante cualquier denuncia de violencia, acecho o acoso, las autoridades deben actuar de manera inmediata, señaló la regidora.
La regidora Marisol Carrillo Quiroga expresó: “No podemos seguir despertando con noticias de muertes que se pudieron haber prevenido, de asesinatos que se pudieron haber prevenido”.
Explicó que el acecho, la violencia y el hostigamiento pueden derivar en este tipo de violencia extrema, por lo que se debe emitir de inmediato una orden de restricción. Además, señaló que, en caso de incumplirla, el agresor debe ser encarcelado de inmediato, para que la medida no quede solo en el papel.
Carrillo Quiroga manifestó que, en el caso de Laura Olivia, el agresor mostró un nivel extremo de violencia. “Primero la ahorcó, regresó y la ultimó todavía en el río”, comentó.
En cuanto a la violencia, precisó que siempre ha existido contra la mujer, pero la diferencia es que ahora las mujeres ya deciden denunciar. Sin embargo, para que la cultura de la denuncia avance, dijo que hace falta que la autoridad cumpla y que las mujeres tengan la certeza de que su denuncia será escuchada.

IMPUNIDAD Y BUROCRACIA
Las mujeres deben tener la seguridad de que se aplicará la pena más severa, que no exista la posibilidad de salir bajo fianza para el agresor, ni que se apliquen mecanismos que le permitan evadir la justicia.
“Que no salgan nunca o mínimo, que se cumpla lo establecido por un juez”, afirmó Carrillo Quiroga.
Comentó que muchos hombres agresores se aprovechan de sus condiciones físicas, al tener mayor fuerza, y también de que, en algunos casos, las denuncias no reciben el seguimiento que requieren.
La regidora reconoció que también hace falta capacitación para el personal que atiende casos de violencia, pues en ocasiones las mujeres llegan con lesiones y afectaciones psicológicas, pero se determina que no presentan “tanto daño”, mostrando frialdad e insensibilidad en su atención.
“No podemos seguir dándoles argumentos de: ‘Bueno, no la dejó tan mal’. Tampoco se debe revictimizar a las mujeres con preguntas de antaño, eternas: ‘¿Cómo andabas?’, ‘¿A qué hora andabas?’, ‘¿Por qué?’, ‘Si sabes’. No, a ver, no. Como ande o como haya sido, la prioridad debe ser garantizar su seguridad. Una mujer tiene que estar segura en cualquier lugar donde se encuentre, pero, sobre todo, debe ser escuchada cuando presenta una denuncia”.
Precisó que por esos motivos muchas mujeres no denuncian o terminan decepcionadas tras acudir a las autoridades.