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La 98ª edición de los Premios Oscar, celebrada en el icónico Dolby Theatre de Los Ángeles y conducidos por Conan O’Brien, encontró su ritmo desde los primeros bloques, pero fue conforme avanzaron las categorías mayores que la ceremonia reveló su narrativa dominante.
One Battle After Another comenzó a sumar premios con una consistencia que marcó el tono de la noche; actor de reparto para Sean Penn, edición, casting y guion adaptado, hasta que Paul Thomas Anderson subió por Mejor Dirección. Para cuando se anunció Mejor Película, el cierre parecía escrito: la cinta había marcado el compás de la ceremonia y terminó por coronarse como la gran vencedora de 2026.
En actuación, la gala repartió reconocimientos con una mezcla de favoritismos cumplidos y decisiones que encendieron conversación. Michael B. Jordan ganó Mejor Actor por Sinners, mientras que Jessie Buckley obtuvo Mejor Actriz por Hamnet, consolidando una temporada donde ambas interpretaciones habían generado expectativa. En reparto, Amy Madigan (Weapons) completó el cuadro interpretativo con un triunfo que se sintió como uno de los momentos más cálidos de la noche.

Sinners y Frankenstein, las grandes ganadoras
Mientras tanto, Sinners construyó una presencia sólida desde lo creativo. Ganó guion original, fotografía y score para Ludwig Göransson, además del premio a Jordan. Su estética, su ritmo y su peso emocional encontraron reconocimiento en los apartados donde la Academia suele premiar visión más que espectáculo. Sin dominar el palmarés, la película se mantuvo como una de las más comentadas del año.
El músculo técnico vino de otro frente: Frankenstein arrasó en vestuario, maquillaje y peluquería y diseño de producción, confirmando su condición de apuesta visual más contundente de la temporada. En efectos visuales, Avatar: Fire and Ash volvió a demostrar que la franquicia mantiene un estándar industrial difícil de igualar, mientras que F1 se impuso en sonido con una mezcla precisa y envolvente.

Otros momentos de importancia
La animación vivió su propia celebración. KPop Demon Hunters ganó Mejor Película Animada y también Mejor Canción Original con Golden, cuya presentación se volvió uno de los momentos más comentados de la gala.
En cortometrajes, la ceremonia regaló un momento estadístico poco común: un empate entre The Singers y Two People Exchanging Saliva, mientras que The Girl Who Cried Pearls se llevó el corto animado. En documental, All the Empty Rooms y Mr. Nobody Against Putin completaron el cuadro, y Sentimental Value se quedó con Mejor Película Internacional.
Con este reparto, la edición 2026 quedó marcada por tres fuerzas claras: One Battle After Another como la gran vencedora, Sinners como la obra que sostuvo el peso creativo y actoral, y Frankenstein como la pieza técnica del año. Una ceremonia con giros, empates, sorpresas y un cierre que confirma que, incluso en una temporada fragmentada, la Academia todavía sabe construir una narrativa dominante en el mundo del Séptimo Arte.
