Seguimiento. Para evitar que la productividad disminuya o que se registre desempleo, empresarios de Canaco pidieron la instalación de una mesa tripartita.
Para garantizar "más salario con más empleo" para este 2026, agremiados a la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), propusieron la instalación de una mesa tripartita con la participación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), las centrales obreras y el sector empresarial.
El presidente de Canaco Durango, Sergio Sánchez López, informó que a nivel nacional se trabajó en este esquema por parte del presidente de Concanaco Servytur, Octavio de la Torre Steffano, ya que el sector empresarial reconoce el sentido social del aumento al salario mínimo, pero subrayó la necesidad de acompañarlo con una estrategia clara y medible bajo el principio de "más salario, con más empleo", particularmente en estados como Durango, donde predominan las micro, pequeñas y medianas empresas, así como los negocios familiares.
"En Durango coincidimos en que el salario mínimo es un piso de bienestar, pero para que sea sostenible en el tiempo debemos cuidar el empleo formal, la productividad y la formalidad, con diálogo permanente y seguimiento puntual", expresó.
Explicó que la propuesta contempla cuatro ejes: Monitoreo técnico por sector y región; Medidas de productividad y capacitación; Acciones para fortalecer la formalidad y el cumplimiento; y Apoyos de transición para empresas y negocios familiares que enfrentan ajustes en su estructura salarial.
De acuerdo con los montos vigentes desde el 1 de enero de 2026, el salario mínimo se ubica en 315.04 pesos diarios (9,582.47 pesos mensuales) en la zona general y en 440.87 pesos diarios (13,408.80 pesos mensuales) en la Zona Libre de la Frontera Norte.
Aunque Durango no forma parte de esta última, el dirigente empresarial advirtió que los efectos indirectos del incremento sí impactan en los costos laborales del comercio, los servicios y el turismo en el estado.
Dijo que la evidencia de los últimos años muestra beneficios sociales importantes y que no se ha registrado un descontrol inflacionario atribuible directamente a los aumentos salariales; sin embargo, alertó sobre los efectos de segunda vuelta, como la compresión salarial, el incremento en los costos laborales integrales, el riesgo de informalidad y el impacto en la generación de empleo formal, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
Por ello, consideró necesario que esta mesa tripartita cuente con indicadores públicos, revisiones periódicas y una agenda orientada a resultados, enfocada en productividad, capacitación, formalidad e inspección laboral con acompañamiento, para que las empresas puedan cumplir con el ajuste salarial sin sacrificar contratación, horarios ni inversión.