Presidenta expuesta
La que está por concluir fue una semana particularmente complicada, en materia de comunicación, para la presidenta Sheinbaum. Ya sea por la presión ejercida por el gobierno de Trump, por falta de asesoramiento de su círculo cercano o por tratar de justificar a sus allegados. Deberá de analizar lo conveniencia de mantener las conferencias mañaneras.
Las conferencias mañaneras tienen su origen en mayo del 2001 cuando el entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, las implementó como una herramienta para establecer la agenda informativa, instalar su narrativa y posicionarse en términos electorales para buscar la candidatura presidencial en el 2006.En el año 2018, ya como presidente electo, AMLO retoma el esquema de las mañaneras, con la variante de que sembraba entre los reporteros acreditados a influencers o youtubers afines a la 4T. También aprovechaba esa tribuna para enderezar filípicas en contra de adversarios políticos, líderes de opinión que consideraba "fifís, para difundir e instalar sus "otros datos" y para recuperar el control de la narrativa oficial.
La Presidenta retomó este ejercicio bautizándolo como "las mañaneras del pueblo" y lo ha replicado con algunas variantes como reducir la participación de "periodistas" paleros. Sin embargo, en días recientes se le ha visto incómoda en sus participaciones.
No fueron pocos los acontecimientos de esta semana que pusieron en entredicho la palabra de la mandataria. En primer lugar, cuando anunció la aparente entrega voluntaria del narcotraficante canadiense Ryan Wedding, acompañada de una foto que después se supo fue alterada con inteligencia artificial. Sin embargo, el director del FBI, Kash Patel, posteó que sus equipos actuaron "con precisión, disciplina y profesionalismo junto a nuestros socios mexicanos" para detener al exatleta olímpico. De igual forma, el influyente diario The Wall Street Journal publicó la nota en la que se establece que en un operativo secreto del FBI y de autoridades mexicanas se capturó a Wedding.
Posteriormente cuando se le cuestionó por el tema de las camionetas blindadas de lujo que adquirió la Suprema Corte de Justicia de la Nación para las y los ministros y cuando la Fiscalía General de la República dio a conocer las causas que motivaron el descarrilamiento del Tren Interoceánico, las respuestas presidenciales no fueron, ni de cerca, las esperadas.Del primer tema dijo que esa compra les había permitido ahorrarse hasta mil millones de pesos, y del segundo avaló como causa del descarrilamiento la teoría de la culpa del maquinista y el exceso de seguridad.
Finalmente, ante la revelación de la agencia Bloomberg en el sentido de que México canceló el envío de crudo a Cuba, la titular del Ejecutivo trastabilló en su respuesta, posiblemente para no evidenciar la presión de Trump por cortar los apoyos a la isla y, por otro, para no irritar al lado más duro de la 4T y seguir enarbolando las banderas de soberanía y no intervencionismo. Dijo que esa había sido una decisión soberana de Pemex, cuando es de sobra conocido que es facultad de la Presidenta dictar la línea de la paraestatal.Con sus malabares declarativos Sheinbaum ha desgastado, de manera innecesaria, su reputación, su credibilidad, su investidura. Además, se mostró indolente y nada empática ante la masacre ocurrida en Salamanca; prefirió conceder más tiempo al tema de los conciertos del grupo coreano BTS.
La Presidenta deberá de evaluar si continúa realizando este tipo de conferencias y no exponer de manera innecesaria su credibilidad.
Ladoscuro73@yahoo.com.mx