Razones para consumir camote; el tubérculo de temporada
Dulce, versátil y lleno de color, el camote es uno de esos ingredientes que conquistan tanto por su sabor como por sus propiedades nutricionales. Durante la temporada de otoño, este tubérculo se convierte en una alternativa reconfortante para preparar desde desayunos saludables hasta guarniciones, cremas y postres sin complicaciones.
Su pulpa, que puede ser naranja, amarilla, blanca o morada, aporta nutrientes importantes para el organismo y permite incorporarlo fácilmente a una alimentación variada. Además, su sabor naturalmente dulce ayuda a crear recetas deliciosas sin necesidad de añadir grandes cantidades de azúcar.

¿CÓMO COMERLO?
Al horno, con especias. En rodajas o cubos, puede cocinarse con un poco de aceite de oliva, canela o paprika, según se prefiera una preparación dulce o salada.
En el desayuno. El camote cocido puede acompañarse con huevo, aguacate y semillas para obtener una combinación de carbohidratos, proteínas y grasas saludables.
En una crema reconfortante. Licuado con zanahoria, cebolla y caldo, se convierte en una crema ideal para los días frescos. Puede sazonarse con pimienta, jengibre o hierbas aromáticas.
Como alternativa a las papas fritas. Cortado en bastones y horneado con una pequeña cantidad de aceite, ofrece una guarnición dorada y sabrosa sin necesidad de freírlo por inmersión.
En postres de temporada. Su dulzor natural funciona bien en purés, panes, hot cakes y preparaciones con canela o vainilla. La cantidad de azúcar añadida puede ajustarse para que el sabor del propio tubérculo sea el protagonista.
Más allá de su presencia en los mercados durante los meses frescos, el camote destaca por su aporte de fibra, vitaminas y antioxidantes.
Estos son cinco beneficios que lo convierten en un ingrediente digno de protagonizar la cocina de temporada.
1. FAVORECE UNA BUENA DIGESTIÓN
El camote contiene fibra dietética, un nutriente que contribuye al funcionamiento intestinal y ayuda a mantener la regularidad digestiva. Su consumo, acompañado de suficiente agua y una alimentación equilibrada, puede favorecer el tránsito intestinal.
Para aprovecharlo, puede prepararse al horno, hervido o al vapor, conservando la cáscara cuando esté bien lavada y sea agradable al consumirla.

2. CUIDA LA SALUD VISUAL
Las variedades de pulpa naranja son una fuente de betacaroteno, un pigmento que el organismo transforma en vitamina A. Este nutriente es esencial para mantener una visión normal, además de participar en el funcionamiento del sistema inmunitario.
Una porción de camote horneado puede acompañar un plato de verduras, pollo o pescado y aportar color a una comida cotidiana.
3. APORTA ANTIOXIDANTES
El camote contiene compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres. Su composición cambia según la variedad: las de pulpa naranja destacan por sus carotenoides, mientras que las moradas contienen antocianinas, pigmentos vegetales con actividad antioxidante.
Incorporar distintas variedades a la alimentación permite disfrutar de sabores, colores y perfiles nutricionales diferentes.
4. PROPORCIONA ENERGÍA PARA EL DÍA
Gracias a sus carbohidratos, el camote funciona como una fuente de energía para las actividades diarias. Puede resultar especialmente práctico en desayunos y comidas para quienes mantienen una rutina activa o realizan ejercicio.
Combinado con proteínas, como huevo, yogur natural o pollo, y con grasas saludables, como aguacate o semillas, forma parte de una comida más completa y equilibrada.

5. CONTRIBUYE AL APORTE DE POTASIO Y OTROS NUTRIENTES
El camote aporta potasio, un mineral que participa en la función muscular, la transmisión nerviosa y el mantenimiento de una presión arterial normal. También contiene vitamina C y otros micronutrientes en cantidades que varían según la variedad y el método de preparación.
Hornearlo o cocinarlo al vapor es una manera práctica de incorporarlo al menú y aprovechar sus nutrientes dentro de una dieta variada.