Reacomodo de fuerzas
La coalición Morena-PT para las elecciones legislativas del 7 de junio no supone ningún riesgo para el PRI, al menos en el papel. Al Gobierno tampoco debe preocuparle tener al PAN de rival. Los partidos de la 4T alcanzaron su máxima votación en 2023, cuando compitieron por la gubernatura con distintos candidatos. Morena recibió 354 mil boletas (26 % del total); y el PT, 178 mil (13 %). Es la cifra más alta alcanzada por la organización fundada en 1990 y acaudillada desde entonces por Alberto Anaya.
El PT disparó su votación por la ruptura de su alianza con Morena en el estado. La negativa del entonces subsecretario de Seguridad, y actual diputado federal, Ricardo Mejía, a aceptar la nominación de Armando Guadiana, generó un nuevo movimiento. El funcionario renunció al cargo y se postuló por el PT. El Partido Verde (PVEM), que gravita en la órbita del PRI, también le volvió la espalda a Guadiana y apoyó al trapecista Lenin Pérez Rivera, candidato y dueño de Unión Democrática de Coahuila (UDC). Pero ni juntos Morena, PT y PVEM hubieran significado ningún peligro para el PRI, que junto con el PAN y el PRD captó 741 mil sufragios (57 % de la votación).
Morena y el PT centrarán sus baterías en Coahuila por ser la única entidad que celebrará elecciones este año. María Luisa Alcalde, presidenta del partido guinda, intensifica su presencia en el estado para compensar la falta de liderazgos e insuflar energía en los cuadros locales. En sus giras la acompaña el líder del SNTE, Alfonso Cepeda Salas. El aguerrido senador Gerardo Fernández Noroña reforzará las campañas de los candidatos de la 4T al Congreso. Morena tiene mayoría en 27 legislaturas locales y pretende sumar la de Coahuila.
Mejía, quien acompañaba al presidente Andrés Manuel López Obrador en las ruedas de prensa de los jueves, ha iniciado una agresiva campaña en sus redes sociales. Incita a los coahuilenses a terminar con la hegemonía de casi 100 años del PRI en el Congreso. «El Tigre», mote adoptado en su campaña para gobernador, insiste en investigar la deuda de 37 mil millones de pesos -contraída durante el moreirato- y acusa un supuesto daño al estado por mantenerlo fuera del programa IMSS-Bienestar. El llamado del político lagunero es a «revolucionar las conciencias».
El Tigre obtuvo 178 mil votos en las elecciones para gobernador de 2023, nivel que el PT jamás había alcanzado. Desafiar a Morena, presentarse como el candidato antisistema y recorrer el estado le permitió crear una estructura cuya capacidad de organización y movilización estará a prueba el 7 de junio. Mejía no ha desistido de su aspiración a ocupar el despacho principal del Palacio de Gobierno. La competencia volverá a ser con Morena. La sucesión se resolverá en 2029, meses antes que la presidencial.
La clave para «echar al PRI del Congreso», dice Mejía, es el enjuiciamiento del Gobierno y la participación ciudadana. «Si la gente sale a votar», advierte en uno de sus videos, donde todavía aparecía con el brazo izquierdo en un cabestrillo, «la coalición gana». Ese es el quid: abatir el abstencionismo, que en procesos solitarios, como el de este año, se dispara hasta al 60 %. La coalición Morena-PT hará suficiente ruido para conseguir el mayor número de asientos en la legislatura. El PT le sumará más votos a Morena que UDC al PRI, cuya maquinaria electoral suele no fallar. La elección de junio promete ser una de las más competidas por los intereses en juego.