Durango

 
DENUNCIA CIUDADANA

Rommy teme por su integridad y la de sus hijos a manos de su expareja

El hombre de nacionalidad estadounidense tiene comportamientos violentos y asegura ser parte de fuerzas especiales.

Rommy teme por su integridad y la de sus hijos a manos de su expareja

DENICE RAMÍREZ 21 may 2026 - 15:38

La duranguense Rommy Galván se separó hace 10 años de su expareja, el estadounidense Christopher N, precisamente por violencia doméstica y malos tratos; sin embargo, las amenazas de muerte en contra de ella y de sus hijos se han incrementado con el paso del tiempo.

La decisión de hacer pública la denuncia se debe a que busca protección para ella y su familia, pues mientras esta persona se encuentra libremente en las calles de Durango, Rommy, su hija Sofía, otro hijo menor de edad y hasta amigos cercanos temen a las amenazas y se les ha complicado realizar sus actividades cotidianas, como acudir a la escuela o al trabajo.

El más reciente incidente ocurrió dentro de un centro comercial ubicado sobre Felipe Pescador y Lázaro Cárdenas, antes Libertad, donde Rommy se lo encontró en una tienda departamental y nuevamente recibió amenazas y groserías, por lo que interpuso una denuncia por acecho ante la Fiscalía General del Estado de Durango.

A raíz de ello se estableció una orden de restricción; sin embargo, él ha tratado de comunicarse con ella y con su hija a través de diferentes medios.

Para El Siglo de Durango, Rommy relató: “Esta persona y yo tuvimos un vínculo de carácter matrimonial hace casi 10 años. Ese vínculo terminó por violencia doméstica. Esta persona fue violenta más de una vez conmigo y la verdad es que eso no era vida, así que le solicité el divorcio”.

Ahora, a pesar de la denuncia y de la advertencia de las autoridades, aseguran que él no acata la orden de restricción y consideran que se siente superior al sistema mexicano, pues no le importa seguir reglas ni respetar a la autoridad, siempre escudándose en que es extranjero.

“Tengo una orden de restricción en su contra que también ampara a mis hijos para que no se pueda acercar. Sin embargo, al final del día, nosotros sabemos, por conocimiento previo, que es probable que él se acerque”, comentó.

ACOSA EN EL SERVICIO SOCIAL

Aunque habían dejado de saber de él durante al menos dos años, en marzo de 2026 el sujeto se presentó en el hospital privado del bulevar Patoni, donde su hija Sofía realizaba su servicio social como médica.

“Ahí él se presenta y dice que trae un dolor. Mi hija empieza a atenderlo; nosotros creemos que él la reconoce antes de que ella lo identifique a él, porque traía una cachucha, lentes y una chamarra. (...) Ella, en su posición de médica de urgencias en ese momento, tuvo que seguir atendiéndolo con ayuda de una compañera. El señor trata de jalarla y le dice que le da mucho gusto verla; sin embargo, hace nueve años él siempre dijo que la iba a matar”.

Posteriormente, Christopher N continuó acudiendo al hospital y se quedaba merodeando; incluso se ha comportado de manera violenta con el personal, lo que le ha ocasionado problemas a Sofía para continuar con su servicio social.

Sofía decidió hacer pública la denuncia en sus redes sociales y a través de medios de comunicación debido al temor que les generan las amenazas y el acoso que esta persona ejerce sobre ellas. Piden a las autoridades actuar antes de que ocurra una tragedia.

Ahora levanta la voz por su mamá y por el temor que también vive su hermano menor, además de las afectaciones que esta situación le ha causado en el lugar donde realizaba su servicio social.

ES VIOLENTO

Según relatan, él siempre asegura no hablar español, se comporta de manera agresiva y afirma ser de nacionalidad estadounidense; aunque lleva varios años viviendo en Durango, consideran que entiende perfectamente lo que se le dice.

Christopher N, aseguran, no solo es violento con Rommy y su familia, sino también con otras personas. A raíz de la denuncia pública, han recibido videos donde aparece comportándose de manera prepotente en distintos lugares públicos, sin importarle ser grabado.

“Dice ser parte de la milicia norteamericana y que está aquí como agente encubierto, que él es militar y muchas otras cosas. Trae una chamarra tipo militar, pero yo no creo ni recuerdo que en algún momento él hubiera dicho que pertenecía a la milicia”.

Una de las solicitudes que hacen también es al Instituto Nacional de Migración, para que se investigue su estatus migratorio en Durango, ya que desconocen bajo qué condiciones ha permanecido en el país durante tantos años.

Rommy también tiene dudas sobre cómo subsiste en la ciudad, pues aparentemente no tiene un lugar digno donde vivir, utiliza siempre la misma ropa y pareciera encontrarse en situación de calle.

“Si fuera militar, debería estar ejerciendo esa actividad en su país, no en el nuestro”, puntualizó.

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