Se acabaron a la 'gallina de los huevos de oro': la Feria de Durango
No existe precedente en la historia reciente de Durango (quitando obviamente los años de pandemia Covid) en el que las cámaras empresariales le hayan dado la espalda a lo que, se supone, es el principal "aparador comercial" de Durango: la Feria.
Ya son varios los sectores empresariales que, públicamente, han anunciado que tomaron la decisión de no participar en la Feria Villista de este año debido a los altos costos y a los pocos resultados que han obtenido en los últimos años.
No es un secreto que muchos empresarios sabían que difícilmente habría ganancias importantes durante las llamadas "fiestas de la ciudad", pero lo menos buscaban no perder dinero y ganar exposición de marca en un lugar en el que prácticamente toda la capital y sus alrededores los verían.
Muy lejos quedaron aquellos años en los que comercios, antros y restaurantes apartaban con anticipación sus lugares sabiendo que estar en la Feria representaba (sobre todo en los primeros años del nuevo recinto) una especie de distinción que solo los más importantes de cada sector podían darse. El que no estaba en la Feria, estaba fuera de la jugada.
SE LA FUERON ACABANDO
Sin embargo, como suele suceder, grupos políticos y sobre todo "alternos" vieron en la Feria de Durango una "gallina de los huevos de oro" a la que quisieron explotar sin cesar, aumentando desproporcionadamente las rentas y ventas anuales de espacios, sabiendo que, si alguien se llegaba a quejar, habría muchos otros dispuestos a pagar en lista de espera.
A la par, el mantenimiento de las instalaciones del extenso lugar se fue dejando a un lado deliberadamente, pues las ganancias -esas que casi nunca hubo oficialmente durante años- iban directo a los bolsillos de unos cuantos. Ni siquiera la Velaría, esa que es el lugar más icónico de la Feria, recibió un cuidado adecuado y solamente fue parchada cada que presentaba daños, justo como los gobiernos atienden los baches en la ciudad, solo por "encimita".
Los negocios que sí eran redituables al interior de la Feria fueron obligados a pagar "cuotas extraordinarias" para no ser molestados; algunos otros fueron obligados a comprarles mercancía a ciertos proveedores y otros, en el peor de los casos, fueron despojados de sus proyectos y remplazados. Total, el negocio era solo para unos cuantos que contaban con la bendición del Bicentenario.
FERIA SOLO PARA “AMIGOS”
Durante el presente sexenio, la situación en la Feria se radicalizó. El grupo político en el poder comenzó a utilizar a la Feria de Durango como un evento privado, en el que solo cabían los "amigos", aquellos que no se quejaran, los que abonaban dinero a la causa y hasta en un espacio que usaron gratis para promocionar la carrera artística del Gobernador y del Director del lugar.
Ni siquiera se puede culpar directamente a Lauro Arce Gallegos, director de Ferias, Espectáculos y Paseos Turísticos, por las malas decisiones que ha tomado en estos años, pues es más que sabido que no es él quien tiene la última palabra. Pero sí es responsabilidad del funcionario estatal de haber permitido la exclusión de medios de comunicación y comerciantes que no fueron "palomeados" por funcionarios de segundo nivel.
Por ejemplo, este año, desde una oficina del Bicentenario, volvieron aplicar un veto a algunos medios de comunicación que sí solicitaron acreditaciones, tal como se lo hicieron a El Siglo de Durango en 2025 (y que después mandaron a funcionarios en privado a ofrecer disculpas. Por cierto, este 2026 a El Siglo no le interesó acreditarse a sabiendas de la baja calidad del evento anunciado).
"Casualmente", medios que este año fueron vetados, son aquellos que han tenido la valentía de denunciar los constantes errores de la actual administración estatal y municipal, siendo reemplazados por páginas de internet de reciente creación, por cierto, muy ligadas a funcionarios estatales que están bajo investigación.
NI PARA REACTIVAR ECONOMÍA
Resulta increíble que, en estos tiempos difíciles en los que la economía local necesita desesperadamente eventos magnos para tratar de reactivarse y generar circulante que ayuden a sopesar la difícil situación, la mala organización y fobias de sus representantes provocará que la Feria Villista 2026 no sea ese "salvavidas" para los emprendedores y comerciantes locales, pues resulta que el dinero que genere terminará pagándosele a empresas de otros estados, tal como ha sido el sello de esta administración estatal.
Bueno, la incongruencia de los organizadores este año los llevó a que, por órdenes de Esteban Villegas y con la anuencia de José Antonio Ochoa, la mayoría del Cabildo de Durango aprobara la realización de peleas de gallos en el Palenque de la Feria, a pesar de que, ambos políticos, presumieron tiempo atrás el impulso y aprobación de una ley de protección animal que ya se les olvidó.
Así pues, la Feria de Durango de este año promete ser mucho peor que la del 2025, en donde abundaron las quejas de la organización, de los altos costos, de los pocos espectáculos de calidad, de los dobles cobros y abusos excesivos para los expositores y comerciantes. Sí, en pocas palabras, les bastaron unos cuantos años para convertir una Feria Nacional que intentaba ser de las mejores del país, en un simple 'expo' de comerciantes foráneos. Bravo.