Secuestran a cinco mineros en Chihuahua; operativo federal logra su liberación
Cinco trabajadores del sector minero fueron privados de la libertad por un grupo armado en una zona serrana del municipio de Moris y liberados horas después, luego de un operativo conjunto encabezado por fuerzas federales y estatales.
El hecho ocurrió el sábado 7 de febrero, cuando las víctimas se desplazaban por el camino que conecta al poblado de El Pilar con la cabecera municipal de Moris, una región de difícil acceso que colinda con el estado de Sonora y donde desde hace años se reporta presencia de grupos criminales.
El "levantón" y la reacción de las autoridades
De acuerdo con información oficial, los cinco trabajadores —cuatro hombres y una mujer— fueron interceptados por hombres armados mientras transitaban por esta vía rural. Tras conocerse la denuncia, autoridades estatales activaron un operativo de búsqueda y localización en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.
El despliegue incluyó sobrevuelos en helicóptero, recorridos terrestres y apoyo con drones, enfocados en brechas, accesos a comunidades y zonas de monte de la Sierra Tarahumara.
Liberación sin enfrentamientos
Horas después, la presión operativa dio resultado. Las autoridades informaron que no se registraron enfrentamientos, y que la presencia de las fuerzas de seguridad habría obligado a los responsables a liberar a los trabajadores.
Los mineros fueron localizados alrededor de las 10:30 horas del domingo, en las propias instalaciones de la mina El Pilar.
Las personas liberadas fueron identificadas como Ricardo S. C., de 55 años; Saúl P. S., de 34; Ana Gabriela R. F., de 35; Gabriel Eduardo S. M., de 42, así como un joven de 18 años, cuya identidad se mantiene reservada.
La Fiscalía General del Estado de Chihuahua confirmó que todos se encuentran en buen estado físico y mental, y que ya rindieron su declaración ante el Ministerio Público.
¿Un caso aislado? La sombra de Sinaloa
Aunque el desenlace fue distinto, el caso de Moris ocurre en un contexto particularmente sensible. La propia autoridad ministerial investiga si este hecho podría estar relacionado con otros episodios recientes de privación ilegal de la libertad contra trabajadores mineros en estados vecinos.
El antecedente más grave se registra en Sinaloa, donde 10 trabajadores de la empresa Vizsla Silver fueron secuestrados en el municipio de Concordia. En ese caso, cinco de ellos ya fueron localizados sin vida en una fosa clandestina, mientras continúan los trabajos de identificación del resto.
Minería bajo presión criminal
Los dos episodios —aunque con desenlaces opuestos— refuerzan una alerta que crece en el norte del país: los trabajadores del sector minero se han convertido en blanco de grupos criminales, particularmente en regiones serranas donde la actividad económica convive con rutas ilegales y disputas territoriales.
Para comunidades como Moris, Concordia y otras zonas mineras del noroeste, la liberación de los cinco trabajadores representa un respiro, pero no disipa la preocupación de fondo: la violencia sigue tocando de cerca a una industria clave y a quienes dependen de ella para vivir.