FOTO: @grupoollamani
De cara al Mundial de 2026, el renovado Estadio Banorte, antes conocido como el Azteca, implementará un sistema completamente “cashless”, una medida que cambiará la forma en que los aficionados consumen dentro del inmueble.
Aunque para muchos puede sonar complejo o incluso incómodo, este modelo ya se utiliza en otros estadios del mundo y poco a poco comienza a expandirse en México.
¿Qué es un estadio cashless?
Un estadio “cashless” es aquel donde no se permite el uso de efectivo para realizar compras. Es decir, dentro del recinto ya no podrás pagar con billetes o monedas, sino únicamente con métodos electrónicos como tarjetas de crédito, débito o incluso billeteras digitales.
En el caso del Estadio Banorte, esta medida forma parte de su modernización rumbo a la Copa del Mundo, donde se busca ofrecer una experiencia más rápida, segura y tecnológica para los asistentes.
¿Cómo funcionarán los pagos?
El funcionamiento es bastante sencillo, los aficionados podrán pagar alimentos, bebidas y souvenirs directamente con su tarjeta bancaria o dispositivos móviles. Esto elimina la necesidad de cargar efectivo y agiliza las filas en puntos de venta.
Modelos similares ya se han implementado en otros estadios en México, donde el consumo se realiza completamente con tarjeta o sistemas digitales, dejando atrás el dinero físico.
Además, el recinto contará con mejoras en conectividad, como wifi de alta velocidad, lo que facilitará este tipo de transacciones sin interrupciones.
Ventajas y posibles inconvenientes
Entre los principales beneficios del sistema cashless destacan la rapidez en las compras, mayor seguridad al evitar manejo de efectivo y un mejor control del consumo dentro del estadio.
Sin embargo, también existen retos. No todos los aficionados están acostumbrados a pagar con tarjeta, y en caso de fallas en el sistema o falta de conexión, podrían generarse complicaciones.
Un paso más hacia el Mundial 2026
La implementación del sistema cashless en el Estadio Banorte es solo una parte de una transformación más amplia. El inmueble será sede del partido inaugural del Mundial 2026 y busca posicionarse como uno de los estadios más modernos del torneo.
Con estos cambios, la experiencia de ver a la Selección Mexicana también evoluciona. Ir al estadio ya no será solo cuestión de pasión futbolera, sino también de adaptarse a una nueva forma de consumir el espectáculo.