Sin capacitación, la IA se percibe como amenaza: Experis
El avance acelerado de la automatización y de la Inteligencia Artificial (IA) en los centros de trabajo ha colocado a la capacitación del personal como un elemento indispensable para la continuidad y competitividad de las empresas, advirtió Experis, división tecnológica de ManpowerGroup.
De acuerdo con la Guía de Implementación de IA elaborada por esta firma, la adopción de herramientas inteligentes debe ir acompañada de procesos claros de preparación humana, ya que la falta de información y formación genera incertidumbre entre los empleados, quienes suelen percibir la automatización como una amenaza directa a sus puestos de trabajo.
Damian Malfatti, director de Experis para México, subrayó que la transparencia corporativa y la participación del personal en la adopción tecnológica son factores clave para reducir el temor y mejorar la aceptación de la IA dentro de las organizaciones.
Señaló que cuando los trabajadores conocen el propósito de la tecnología y participan en su implementación, la percepción cambia y se convierte en un recurso para mejorar la productividad.
“La adopción de la IA no es un proceso exclusivamente tecnológico, sino humano. Las empresas que quieran competir en un entorno digitalizado deben invertir no solo en plataformas inteligentes, sino en el talento que las opera”, destacó Malfatti.
El reporte advierte que este desafío se presenta en un contexto complejo, marcado por un déficit acelerado de habilidades digitales, ya que 77 por ciento de las organizaciones del sector tecnológico reporta dificultades para encontrar personal calificado, lo que limita el aprovechamiento de nuevas herramientas digitales.
Ante este panorama, Experis recomienda a las empresas implementar cinco acciones fundamentales para garantizar una adopción efectiva de la IA. La primera consiste en explicar con claridad el motivo de su incorporación, detallando qué problemas resolverá, cómo impactará las tareas diarias y cuáles actividades seguirán dependiendo del criterio humano.
La segunda acción es establecer programas de capacitación continua y práctica, que permitan a los trabajadores aprender a utilizar la IA en situaciones reales, conocer sus límites y validar la información que genera. A ello se suma la necesidad de promover un uso ético y seguro de la tecnología, con especial atención en la protección de datos, la detección de sesgos y la responsabilidad humana en decisiones automatizadas.
Otra recomendación es involucrar a los empleados en pruebas piloto, con el fin de identificar áreas de mejora, detectar resistencias tempranas y ajustar las herramientas antes de su implementación generalizada. Finalmente, la guía plantea la creación de canales permanentes de soporte, que permitan resolver dudas, reportar fallas y solicitar capacitación adicional.
“La IA puede transformar procesos, pero son las personas quienes transforman los negocios. Invertir en su preparación es asegurar el éxito en la era digital”, concluyó Malfatti.