Tontos útiles
Un fenómeno socio/político ha estado en la mira de los estudiosos de la administración pública de México y varias partes del mundo; se trata de la respuesta que dan muchos mexicanos en las encuestas públicas, con su aceptación que manifiesta el sometimiento a las líneas de autoridad, señaladas por "alfiles y peones" del sistema; ellos, reciben instrucciones de una/un líder, que hacen se cumpla aquello de que "el jefe manda y si se equivoca vuelve a mandar".
En otras naciones, que viven una mejor versión de la democracia, las denuncias públicas con evidencias de corrupción y abuso de funcionarios -de todos los niveles- logran no solamente la destitución, sino el sometimiento a juicios legales y hasta encarcelamiento de los villanos.
¿Aquí?... vivimos una "parálisis paradigmática".
En China, ya han ejecutado a esos llamados traidores; en México, se fortalecen ante las acusaciones, como microbios con nutrimientos y responden agrediendo y venciendo a los osados que se atrevieron señalarlos; evidentemente no reciben la sanción que se merecen, mostrándose descarados, manteniéndose ufanos e impunes inmorales.
Otros, manteniéndose -en lo posible- con bajo perfil público, viven aferrados al sistema, sirviéndolo y apoyándolo, sometidos ante los funcionarios corruptos, entregándoles sus conocimientos, sosteniendo supinos, complicidades evidentes e inútilmente denunciadas.
Tampoco se observa una reacción valedera de la oposición.
Las cadenas de complicidad criminal están fusionadas al sistema político/social y, al parecer, se han transformado en un inmoral modo de sobrevivir, pero "haciendo negocios".
Los nombres de tales inmorales y amorales Usted los conoce de sobra; los medios de comunicación formal y los digitales los han expuesto, incluso ridiculizado en su calidad humana. Nada les conmueve.
La interrogante aparece: ¿qué es lo que sucede con el ciudadano común que comprende su entorno sin reaccionar de fondo?
Existen varias causas: desde el temor a perder su trabajo por el enojo y castigo del jefe; el confort vivido en lo personal y/o social y displicencia de quienes se declaran apolíticos o vencidos, conformes ante la realidad; hasta aquellos que reciben beneficios en ese sistema de cadenas de corrupción.
Ni qué escribir de los dañados psicológicamente o los más desprotegidos económicamente, que reciben dinero - "espejitos plásticos"-, por su callado sometimiento y entrega de su voto. Solo pueden pensar en sobrevivir hoy.
Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, conocido como Iósif Stalin o José Stalin -1878-1953-, político, militar, revolucionario y dictador soviético, fue el primer secretario general del Partido Comunista de la URSS, -1922 y 1952- y además Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética -1941 y 1953-.?
De él, se cuentan anécdotas que describen su mentalidad para social y anti humanista; entre ellas, la de la gallina que desplumó ante sus colaboradores, para luego darle de comer trigo, que picoteó en la palma de su mano. - ¡Así de fácil se gobierna a los estúpidos!, predicó.
Debo escribirle que la Academia de la Lengua de Oxford, declara que no puede atribuirse a Stalin tal afirmación, por no formar parte del uso cotidiano del lenguaje de la entonces URSS.
Otros escritores señalan a Lenin, como el líder político que definió como "tontos o idiotas inútiles", al referirse a los simpatizantes occidentales, autollamados luchadores políticos/sociales de izquierda, ciudadanos de los EUA y algunos mexicanos, seguidores de la ideología de la Unión Soviética, durante la guerra fría contra occidente.
Ellos apoyaban al comunismo durante las frías relaciones sostenidas entre la URSS y Occidente, al creer estar defendiendo una causa justa, pero eran vistos por el régimen soviético como herramientas manipulables.
Actualmente, el término es aplicado a aquellos que creen estar defendiendo una causa o ideología sin comprender completamente las consecuencias de sus acciones, dejándose manipular, abusivamente, por líderes o actores políticos.
La definición de "tontos útiles", también se aplica a quienes ignoran o desconocen los objetivos reales de algún grupo al que apoyan ideológica o materialmente, sometiendo sus personas a las ideas que les imbuyeron artificialmente, enfrentándose al choque social, manteniéndose inamovibles, hasta mostrándose ufanos.
Algunos, desde su subconsciente, están motivados a defender sin intelectualizar propuestas que les inculcan los maliciosos, siendo útiles a tales "encantadores"; son "avestruces" sin concientizar o bloqueando el pensamiento de ser manipulados.
Cuando esas minorías se suman entre sí, forman una mayoría que puede orientar los destinos de una nación, aún ante el inminente despeñe de la economía y calidad de vida social.
Punto aparte y grave es la pérdida de independencia personal y libertad general que -por experiencias en distintas etapas de la historia- terminando por vivir dictaduras férreas que devoran todos los recursos del país en cuestión, caso cubano y/o venezolano, por referirnos a dos entre varios empobrecidos.
Lo invito a reflexionar sobre nuestra participación en la vida política nacional y podamos definir la calidad social y familiar de nuestra participación comunitaria, luego: actuar en consecuencia. ¿Acepta?
ydarwich@ual.mx