A días de haberse realizado la marcha del 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer en la capital duranguense, decenas de mujeres han manifestado en redes sociales su inconformidad con la forma en que se condujo este año la movilización feministas al señalar que colectivas organizadoras habrían sostenido acuerdos con autoridades municipales y estatales para evitar desórdenes o actos de vandalismo durante la protesta.
Todo esto ha ocasionado críticas en redes sociales, donde mujeres han hecho hincapié en que la marcha habría perdido parte de su intención original debido a estos acuerdos.
Aunque las formas de protestar cambiaron este año, la exigencia de las mujeres duranguenses sigue siendo la misma, enfatizó la diputada Delia Enríquez Arrieta, quien aseguró que es falso que se hayan vendido los liderazgos de colectivos feministas.
Cuestionada sobre los señalamientos que se han hecho a través de las redes sociales, que plantean que la marcha se politizó y que se vendieron liderazgos, negó esta acusación.