Un mejor papel
En Sinaloa, las versiones sobre supuestos vínculos entre autoridades y el Cártel de Sinaloa han circulado durante décadas. Lo que nunca había sucedido incluso a nivel nacional es un señalamiento directo hacia un gobernador en funciones como hasta el pasado 29 de abril del presente año, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal penal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalándolo de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y documentos de la DEA, los cargos principales son: asociación delictuosa para la importación y distribución de narcóticos: Se le acusa de aliarse con la facción de "Los Chapitos" para facilitar la entrada de fentanilo, cocaína y heroína a EUA; posesión de armas de fuego y dispositivos destructivos: Cargos relacionados con el uso de ametralladoras para proteger operaciones de narcotráfico.; asociación delictuosa para secuestro con resultado de muerte: Implicación en el secuestro de una fuente de la DEA que resultó en muerte y; protección institucional y sobornos: La acusación alega que Rocha Moya recibió sobornos millonarios y recibió apoyo político en la elección de 2021 a cambio de proteger a la organización criminal y permitir la designación de funcionarios afines a la policía estatal.
Además de la acusación hacia el propio gobernador, el señalamiento es hacia 9 personas más, en lo que destacan el propio alcalde de la capital sinaloense y el senador por el mismo estado Enrique Inzunza. Todos los implicados pertenecen a Morena.
Luego de hacerse públicos los cargos contra estos funcionarios de parte de las autoridades norteamericanas, se procedió a solicitar la orden de aprehensión con fines de extradición. Ante esta situación y la natural presión y aún con la respuesta de Rocha Moya rechazando "categórica y absolutamente" las imputaciones, calificándolas de falsas y carentes de fundamento, el 2 de mayo de 2026, solicitó una licencia temporal para separarse del cargo y enfrentar la investigación.
Parece innegable por más que el régimen morenista con todo su poder intente defender lo que parece indefendible: la relación de Rocha Moya con el crimen organizado sinaloense, es más profunda que lo que la realidad local obligada a transigir a las autoridades en turno con el poderoso Cártel de Sinaloa.
El episodio donde fue extraído el legendario narcotraficante Ismael "El Mayo" Zambada en una treta orquestada por un hijo de Joaquín Gúzman Loera y con la participación del mismísimo Rocha Moya, es la prueba inequívoca que el gobierno estatal de Sinaloa y la poderosísima organización criminal de allí mismo, eran ya una misma cosa.
Un ingrediente más a toda esta trama del gobernador en funciones señalado por el país vecino del norte como narco, es que apenas unos días antes, la gobernadora de Chihuahua, la panista Maru Campos se vio descubierta ya que en su estado se realizó un operativo para el desmantelamiento de un laboratorio clandestino donde se producían drogas sintéticas y en la cual estaban involucrados 4 agentes de la CIA sin la debida notificación a la federación. Un accidente carretero donde perdieron la vida 2 de los cuatro agentes hizo pública su involucramiento sin consentimiento, no obstante, la legislación mexicana establece que cualquier operación de seguridad con participación extranjera debe ser informada y autorizada por las autoridades federales. La narrativa de que estas normas fueron violadas refleja la tensión histórica entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.
Apenas el gobierno de Sheinbaum se preparaba para devorarse a la incómoda gobernadora opositora cuando surge lo de su compañero de partido Rubén Rocha Mora y compinches.
La situación está delicada, pero si la presidenta se sosiega, tiene una oportunidad de oro: debe hacer que la gobernadora de Chihuahua responda en términos de ley lo que le corresponda; pero tiene también la oportunidad de deshacerse de todo el lastre criminal incrustado en el gobierno herencia de la política de "Abrazos y No Balazos" (por no decir nada más) de su predecesor.
La presión de Donald Trump puede ser usada a su favor. Apenas por terminar el primer tercio de su administración, Sheinbaum puede sacudirse por fin de aquellos anacronismos y delincuentes que recibió del gran líder de su movimiento, para continuar con su gobierno que, sin apartarse de sus principios de izquierda, puede hacer un papel muchísimo mejor que el del tabasqueño.