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OPINIÓN

Y ¡se acabó!

económicaMENTE.

Y ¡se acabó!

ESTEBAN G. ROSAS 8 jul 2026 - 07:57

Me refiero a dos eventos: uno, el más importante de los menos importante, el Mundial en tierras mexicanas, y de paso también en las canadienses, se terminó. Ya no habrá más partidos aquí. Ya podemos borrar el alce y el jaguar como mascotas del evento mundial. Queda el Águila americana, que, por cierto, el sábado cumplió 250 años, casi tantos como la dinastía Quing en China, que llegó a 289 años, aunque esta águila tiene potencial para cumplir muchos años más, para el placer de unas naciones y para el terror de otras. Y a esa águila le gusta más bien el beisbol y el basket. Por ella, el campeón se puede ir por un tubo. 

La famosa y no muy bien apreciada FIFA, acrónimo que ya todos conocemos para estas fechas, informó que el Mundial les va a redituar 11 mil millones de dólares y “apenas”van a salir con los gastos; claro, por supuesto, incluidos los viajes en avión particular de Infantino y su corte, comilonas y regalos. El campeón se llevará un premio de 50 millones de dólares, que no está mal, y el segundo lugar, unos 30 milloncitos de billetes verdes. Comparados con el valor de Messi, de unos 150 millones, se ve medio pobre. ¿No lo cree? Pero, en fin. ¿Quién nos quita las emociones vividas y el whisky Langevoulin, eternizado en estas fechas por Javier Aguirre, que en una entrevista declaró que se lo toma solito, como debe de ser, sin hielo, que eso es para los turistas, y con una gotita de agua, para difuminar el aroma de ese espíritu escocés de la Isla de Spey. 

El olor de ese whisky (sin e) tiene aroma a “pit”, el musgo milenario que hay en la región y que se quema para secar la cebada, dándole ese aroma “ahumado” y sensacional. Si se pagaron casi 500 mil dólares en la reventa para ver México-Inglaterra, ¿qué importa una botellita de single malt escocés? ¡Salud! El segundo evento que terminó fue el T-MEC el primero de julio. Bueno, más bien, se determinó su fecha de caducidad. Se estableció para el 2036 con revisiones anuales, y no el 2042, como se nos hizo pensar. Hoy está como estaba el documento, pero nadie nos ha explicado que el tratado tiene una cláusula que dice que si alguna de las partes decide salirse, ya de plano, deberá informar a las partes con 6 meses de anticipación y con eso morirá el multimencionado tratado. Con esta cláusula, continuaremos siendo presas de los caprichos de nuestros vecinos del norte, de aquí hasta que se les ocurra. 

También hay que mencionar que si las tres partes deciden renovarlo, que no renegociarlo, en cualquier momento, pues se renueva automáticamente hasta el 2042, situación que sería mucho muy favorable para la región, y en especial para México. ¿Ustedes creen que esto pasará pronto? Yo tampoco. Mr. Trump no dejará libre a un país como el nuestro, que le “canta” la bronca cada vez que se le ocurre, que no cumple los tratados de extradición, y que cada vez que hay oportunidad le damos un besito a los cubanos en frente de ellos. Claro que nuestra narrativa es de “no pasó nada”, todo estará igual. Sí, hasta que lo decida Trump.

Por otro lado, los aranceles no nos afectaron tanto, sino que fortalecieron a México como el país más beneficiado. Si se pagan en promedio 3.4% de aranceles por nuestros productos, nos cayó más inversión extranjera y nuestras exportaciones están rompiendo récords, ¿por qué seguimos “atosigando” a nuestros socios comerciales y no decidimos llevar la fiesta en paz? ¡Que alguien me explique! Concluyo compartiendo mi pena con ustedes, por no poder seguir ya con alegría esa pasión futbolera, por el resultado del domingo; pero ¿quién nos quita la tranquilidad cerebral que experimentamos las últimas tres semanas, donde probamos la unidad y compartimos con nuestros vecinos de al lado el sentimiento de logro, esperanza, olvidando, aunque sea ese rato, polarizaciones, partidos políticos y extradiciones? 

A otra cosa, mariposa.

Ánimo.

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