
No solo es delicioso y te da la energía que necesitas, sus propiedades ayudarán bastante a tu organismo.
El café es una bebida popular en todo el mundo, Es la segunda más bebida después del agua. Con ella empezamos el día, socializamos, leemos nuestros libros favoritos y acompañamos el postre.
Para disfrutar una taza de calidad en casa lo primero que tienes que tomar en cuenta son tres cosas: el grano a elegir, el tueste y, luego, el método de infusión ya sea eléctrico como la cafetera americana, espresso o métodos manuales como la prensa francesa, chemex, moka o aero press, por mencionar algunos.
Recuerda que, así como el té, el café se infunde en agua caliente (entre 90 y 96°C sin que llegue a punto de hervor).
ELEGIR EL MEJOR GRANO
Sin calidad en la materia prima, no tendremos un rico sabor en taza. Es por eso que el barista Jorge Francisco Tena explica que el grano debe estar entero, del mismo tamaño y de color uniforme. Así podremos saber que el tostado no alterará el sabor de nuestro café.
En cuanto al tostado tendremos opciones. Cuando vayas al supermercado verás que en las etiquetas dirá el nivel de tueste. Para ello, Tena explica que, si el tostado es ligero, obtendremos notas herbales, acidez elevada y un cuerpo bastante ligero. "Este tueste permite ver las características del grano y es recomendado para cafeteras de filtro normales o eléctricas", sugiere.
El tueste medio habla de balance, tiene dulzura, acidez y amargura. Presenta notas afrutadas, chocolatosas o acarameladas. "Es un café más dulce y versátil para cualquier cafetera, se recomienda si se quieren apreciar los atributos del café", describe el barista.
Cuando es medio alto, el cuerpo está mucho más presente. Salen notas chocolatosas, acarameladas, especiadas e incluso a nueces garapiñadas. Este tueste se recomienda para expreso.
Finalmente, tenemos el tueste alto. "Hablamos de un café más aceitoso, probablemente no de un tostado de calidad. Se notan más las especias o el tabaco que el propio café. Puede intentar ocultar deficiencias en la finca de café que podría saber a podrido, a medicina o incluso a paja", advierte el también fundador de la barra de café Apolo.
A CONSERVAR EL CAFÉ
Como el grano contiene aceites, hay que saber cómo guardarlo para que no pierda sus propiedades. La respuesta es sencilla: usa un recipiente de vidrio y hermético. Jorge explica que "el café es enemigo de la luz ultravioleta, el oxígeno y la humedad". Sellar el producto en un recipiente, alejado de la luz y en un lugar fresco es lo indispensable. El barista recomienda incluso guardarlo en el congelador si es necesario.
Cabe aclarar que hay que tomar en cuenta la vida del café partiendo de la fecha de tostado, no la de caducidad. Generalmente, esta última está mucho más extendida que la vida real de un café y, la fecha de tostado no siempre viene en los cafés más comerciales.
¿DE QUÉ REGIÓN ELEGIR?
Como sabemos, México cuenta con 15 estados productores de café, estando Chiapas a la cabeza, seguido de Veracruz y Puebla. Esto es lo que con mayor frecuencia encontraremos en el supermercado. Como el grano depende del terruño en donde creció, la gama de sabores y aromas se abre a muchas posibilidades. Jesús Salazar, de Cafeología, nos describe a grosso modo lo que podemos tener de una taza de café chiapaneco. "Aunque me parece que no hay un sabor específico que pueda englobar al café chiapaneco, te puedo decir que lo que extraño de él cuando no lo tengo es la sinergia que hay entre dulzor frutal, de caramelo y tintes de chocolate que hay en la taza".
En cuanto a Veracruz, Jesús nos explica que la acidez es más protagonista, predomina sobre las notas dulces o amargas. Si lo que buscas son notas frutales, especiadas y herbales, el café que debe llevar a casa es el de Oaxaca. Pero, si buscas sutileza en taza y aromas elegantes, el indicado es el de Puebla, estado que, por cierto, su grano tiene gran demanda tanto en el extranjero como en las barras de especialidad.