Hablar del Centro Histórico de Durango es también hablar de El Pasaje, un establecimiento que desde 1960 se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la capital y en un referente de la cultura gastronómica duranguense. Más que un restaurante o una antigua fuente de sodas, este espacio representa un punto de encuentro entre generaciones, un sitio donde los sabores permanecen intactos y donde, para muchos, el tiempo parece haberse detenido.