La función concluyó con “Finale”, en el que el tango llegó a su máxima expresión. La música aumentó, así como la dificultad de las coreografías que ocasionaron que el público no quisiera ni parpadear ante tal coordinación, precisión y fogosidad que fueron elementos fundamentales, sin olvidar mencionar la buena iluminación.

La función concluyó con “Finale”, en el que el tango llegó a su máxima expresión. La música aumentó, así como la dificultad de las coreografías que ocasionaron que el público no quisiera ni parpadear ante tal coordinación, precisión y fogosidad que fueron elementos fundamentales, sin olvidar mencionar la buena iluminación.

La función concluyó con “Finale”, en el que el tango llegó a su máxima expresión. La música aumentó, así como la dificultad de las coreografías que ocasionaron que el público no quisiera ni parpadear ante tal coordinación, precisión y fogosidad que fueron elementos fundamentales, sin olvidar mencionar la buena iluminación.Una noche llena de glamour, energía y buen gusto en cada coreografía realizada con una evidente entrega y pasión, al compás de música en vivo, fue la que vivió el público duranguense el pasado martes en el Teatro “Ricardo Castro”, al dejarse seducir con uno de los espectáculos más famosos del mundo: “Forever Tango”. Redacción: Gerardo Gómez Cano, Fotos: Jorge Valenzuela | El Siglo de Durango

publicada el 27 de noviembre de 2003

Galería completa: Forever Tango un show inolvidable

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Forever Tango un show inolvidable

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La función concluyó con “Finale”, en el que el tango llegó a su máxima expresión. La música aumentó, así como la dificultad de las coreografías que ocasionaron que el público no quisiera ni parpadear ante tal coordinación, precisión y fogosidad que fueron elementos fundamentales, sin olvidar mencionar la buena iluminación. La función concluyó con “Finale”, en el que el tango llegó a su máxima expresión. La música aumentó, así como la dificultad de las coreografías que ocasionaron que el público no quisiera ni parpadear ante tal coordinación, precisión y fogosidad que fueron elementos fundamentales, sin olvidar mencionar la buena iluminación.