Ataviado con un traje negro y 'encantado de estar en Durango', Mijares demostró ser como los buenos vinos, entre más maduro más bueno, o al menos eso dijeron una gran cantidad de señoras que se encontraban entre el público.
Ataviado con un traje negro y "encantado de estar en Durango", Mijares demostró ser como los buenos vinos, entre más maduro más bueno, o al menos eso dijeron una gran cantidad de señoras que se encontraban entre el público.Fotos: El Siglo de Durango. Domingo 18 de noviembre de 2012.
publicada el 18 de noviembre de 2012