El boxeador estadounidense de 38 años recibió una ola de golpes devastadores para caer después ensangrentado sobre la lona
El boxeador estadounidense de 38 años recibió una ola de golpes devastadores para caer después ensangrentado sobre la lonaEl desenlace fue brutal y repentino como en muchas de las peleas de Mike Tyson. Primero fue una andanada de golpes devastadores y después la caída de un boxeador ensangrentado sobre la lona. Lo más sorprendente fue que el derrotado fue el mismo Tyson.
publicada el 31 de julio de 2004