Con la sangre que le caía por la cara Tyson pareció contemplar el final y luego hizo un esfuerzo por ponerse de pie pero el árbitro decretó el final a los 2:51.
Con la sangre que le caía por la cara Tyson pareció contemplar el final y luego hizo un esfuerzo por ponerse de pie pero el árbitro decretó el final a los 2:51.El desenlace fue brutal y repentino como en muchas de las peleas de Mike Tyson. Primero fue una andanada de golpes devastadores y después la caída de un boxeador ensangrentado sobre la lona. Lo más sorprendente fue que el derrotado fue el mismo Tyson.
publicada el 31 de julio de 2004