Terminó ayer el sueño de Caliente de Durango en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y, aunque el resultado no es lo que quería la afición duranguense, tenemos que destacar el gran trabajo deportivo y de escritorio que se realizó en esta campaña.
La novena duranguense no solo consiguió su primer playoff como franquicia,
Regresando a Durango a una serie de postemporada después de casi medio siglo, sino que, consiguió avanzar a las semifinales de la Zona Norte con total autoridad.
La forma en que Durango apaleó a un equipo tan complicado como Monclova nos hizo soñar en que también se le podía competir a Monterrey, situación que fue así en al menos tres juegos, pero los errores puntuales terminaron por costarle la eliminación en cinco juegos.
Cuando el manager Óscar Robles dijo en la presentación del equipo para esta temporada que Caliente pelearía por estar en la fase final, pocos le creyeron. Y no solo calificó, sino que lo hizo en segundo lugar del Norte con un cuadro que impuso respeto. "No seremos escalón de nadie", dijo en aquel entonces. Y lo cumplió.
Pero para que Robles pudiera armar un cuadro competitivo, mucho tuvo que ver la directiva, encabezada por Carlos Cedillo, quien a pesar de que no le han cumplido todo lo que le prometieron cuando llegó a Durango, rescató con su dinero a una franquicia perdedora -porque eso era, un equipo perdedor- para convertirlo en un aspirante al título.
Y al igual que a Cedillo, vale la pena reconocer también al resto de la directiva, staff, trabajadores y patrocinadores del equipo que pusieron su granito de arena para regresar a la afición al Volcán de Villa a ponernos a soñar con cosas grandes. Merecen todo el reconocimiento.
Pero más allá de lo deportivo, Caliente de Durango volvió a demostrar que un equipo profesional bien manejado también es sinónimo de derrama económica para la institución, para quienes dependen indirectamente del club, para quienes trabajan en el estadio y para establecimientos como hoteles y restaurantes que se ven beneficiados con los equipos y afición visitantes.
Alacranes de Durango ya lo ha hecho. Coronelas abrió una nueva ventana. Caliente de Durango llevó el reto a otro nivel, pero todos han demostrado que el deporte lejos de las decisiones absurdas de algunos burócratas también son una llave importante capaz de reactivar la economía local.
Ahora toca el turno de la afición, que al final llenó el estadio en varios partidos y demostró que Caliente ya generó una identidad que parecía complicado lograr. Para mantener a un equipo competitivo la próxima campaña, se necesita consolidar la venta de abonos, de mercancía oficial y de apoyar al equipo incondicionalmente.
Hoy podemos disfrutar de tener a buenos equipos locales que han competido en sus respectivas ligas profesionales, pero basta con ver a nuestros vecinos laguneros del Club Santos o del Mazatlán FC, que atraviesan una larga crisis de resultados o de plano mejor abandonaron la plaza.
No demos por sentado que estos equipos se pueden mantener así o aquí por decreto. Sin el apoyo de la afición, de la iniciativa privada -más el apoyo prometido por algunos políticos que solo buscan figurar en fotografías- la temporada histórica de Caliente podría quedarse en eso, en una anécdota y nada más. A todos nos gustaría volverlos a ver peleando por seguir haciendo historia ¿Usted qué opina?
X: @jperezarellano
La señal más clara de las tensiones al interior del régimen la acaba de dar el -de nuevo- gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En un primer momento el gobernador con licencia tomó la decisión de regresar al cargo de Gobernador Constitucional de ese estado, al parecer sin consensar su regreso con las más altas autoridades del país. La Presidenta -según su dicho- se enteró de la decisión de Rocha Moya por una publicación en redes sociales.
Por poco más de treinta horas Rocha Moya tuvo el cargo de gobernador constitucional, realizó una reunión con su gabinete, quienes le informaron el estado de los asuntos prioritarios en cada uno de sus cargos, etc.
Sería interesante saber que instrucciones u órdenes dio por escrito a sus entonces subordinados, que relación tuvo con el Congreso del Estado durante esas más de treinta horas, si envió algún decreto que haya sido votado durante ese tiempo.
Esta decisión personal del gobernador se mantuvo hasta que las presiones del centro lo obligaron a reconsiderar su decisión y volvió a pedir licencia al cargo.
La historia política reciente no registra un episodio similar de desobediencia política al de los distintos grupos políticos que han gobernado el país en las últimas décadas.
La decisión de Rocha Moya de retomar el cargo de Gobernador Constitucional sin consensar la decisión con la Presidenta muestra claramente que el grupo de políticos leales al expresidente López Obrador creen que en el país opera una especie de "maximato" y que la Presidenta está subordinada al liderazgo político de AMLO, por lo que pueden tomar decisiones importantes sin tener la necesidad de consultar y buscar la aprobación de la Presidencia de la República.
Las consecuencias de la decisión que tomó Rocha Moya no solamente tienen implicaciones para el estado de Sinaloa, sino para el país, ya que se trata de una persona acusada por el gobierno de los Estados Unidos, que en su momento tendrá que decidir la manera en que va a transitar su proceso judicial y el de las otras nueve personas acusadas junto con él.
Al tomar la decisión de regresar al cargo de Gobernador Constitucional, al parecer Rocha Moya no tomó en cuenta que su ex secretario de seguridad y su ex secretario de finanzas colaboran con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
La única forma en que estos exfuncionarios pueden aspirar a obtener beneficios en sus propios procesos judiciales en aquel país es proporcionando pruebas que incriminen a personas con mayor responsabilidad y poder que ellos mismos.
La manera en que se ha desarrollado esta trama política muestra la fragilidad de los acuerdos entre los grupos que componen la élite del régimen. El problema es que estas disputas de poder pueden tener consecuencias reales para todos los mexicanos: el gobierno de Estados Unidos, que mezcla todos los temas al negociar asuntos bilaterales, puede presionar de múltiples maneras al gobierno mexicano por permitir que una persona acusada por su sistema judicial retome una posición política que le garantiza impunidad.
X: @jesusmenav