Llueve una lluvia mansa en el Potrero.
Llueve Dios,
En la cocina de la antigua casa la tertulia tras la cena se alegra con la promesa de una siembra bonancible. Don Abundio relata una ocurrencia del padre de doña Rosa, su mujer.
-Fui a pedir la mano de ella, y su papá me dijo:
-Sólo te la daré si te la llevas toda, no nada más la mano. Pa' qué queremos nosotros lo demás.
Reímos todos, menos doña Rosa. Masculla con enojo:
-Viejo hablador.
Don Abundio figura con índice y pulgar el signo de la cruz, se lo lleva a los labios y jura:
-Por ésta.
¡Hasta mañana!...
E N política, las grillas y ataques no son espontáneos. Terminan revelando siempre que detrás existe una agenda mucho más tenebrosa. Lo que está ocurriendo con Laura Fabiola Bringas Sánchez, encargada de la Junta Local Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral en Durango, tiene remitente, destinatario y todos los ingredientes de una operación de desgaste.
Desde luego que cuestionar a cualquier autoridad -y en este caso electoral- puede ser legítimo; no obstante, en el particular hay un par de lecturas que apuntan hacia una orquestación proveniente del Centro de Convenciones Bicentenario, sede del Gobierno del Estado. No es casualidad que la andanada comenzara apenas diera inicio el proceso 2026-2027.
Desde que llegó al poder, el gobernador Esteban Villegas ha tenido cierta obsesión que, a dos años de concluir su gestión, ya comienza a mostrar síntomas de un trastorno delirante, debido a ciertos análisis que ubican a Marina Vitela como candidata en 2027 a diputada federal y que, tras su continuidad como legisladora, entre otras aspirantes, buscaría la candidatura de Morena al gobierno del estado en 2028.
El mandatario observa la sucesión con una mezcla de cálculo y preocupación, una combinación que lo empuja a operar maquiavélicamente mediante esbirros de la alianza. Uno de ellos es David Ramos, quien encabeza el nuevo partido Somos. Este experredista, tras la desaparición del PRD, encontró acomodo en la dirigencia de este nuevo apéndice político, cuya agenda de confrontación se enfoca hacia la 4T y el gobierno de la presidenta Sheinbaum.
Otro es Mario Salazar, dirigente estatal del Partido Acción Nacional, de quien sobra mencionar su servilismo hacia el priista Esteban Villegas. Este empleado panista del gobernador se sumó públicamente a los señalamientos de Somos contra Laura Bringas, con el mismo argumento y cuestionando el que haya colaborado con Marina Vitela en la campaña de 2022.
La responsable de la Vocalía Ejecutiva del INE nunca ha negado que trabajó para Marina Vitela durante aquella elección. Por el contrario, ha explicado con claridad y fundamentos cómo fue que comenzó esta relación de carácter profesional, la que surgió tras concluir su responsabilidad como consejera electoral del IEPC y una vez cumplido el impedimento constitucional para desempeñarse nuevamente en la función pública.
La entonces candidata a la gubernatura solicitó a Laura Bringas sus servicios como abogada, para desempeñarse en la campaña como apoderada legal y atender procedimientos sancionadores y medios de impugnación. Sin embargo, esa relación profesional terminó cuando concluyó aquel proceso electoral que, como se recuerda, no fue favorable para Marina Vitela.
Desde entonces, Bringas no ha vuelto a tener relación profesional ni laboral con Vitela; tampoco ha militado en partido político alguno. Además, su trayectoria no comenzó con aquella asesoría jurídica, por lo que pesa más su experiencia como consejera del órgano electoral local y ahora en funciones dentro del nacional. Es decir, cuenta con un respaldo institucional que la acredita.
Aviesamente se pretende instalar la sospecha de que la encargada del INE en Durango estaría predispuesta a favorecer una candidatura; una conclusión política que no se sostiene por sí misma, pues tendría que demostrarse con actos, decisiones o conductas concretas. Lo que se advierte, a todas luces, es la obstinación de quienes quieren ganar una elección antes de que siquiera comiencen a definirse los candidatos.
EN LA BALANZA.- El señalamiento de Coparmex por el "Calendario Mágico" deja al gobernador Esteban Villegas cada vez más expuesto a una crítica difícil de esquivar. A cuatro años de gobierno, Durango necesita resultados comprobables, no una administración que termine siendo recordada por puentes y espectáculos. Aun cuando las empresas pretenden ser sutiles al reconocer avances económicos, advierten pendientes en seguridad, infraestructura, servicios, educación y condiciones para invertir. El problema sigue siendo la distancia entre el discurso oficial y lo que ocurre en la realidad. Un gobierno no se mide por cuántos días descansa, sino por cuánto trabaja para resolver los problemas que recibió y los que, cuatro años después, siguen pendientes.
X: @Vic_Montenegr