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Andrea Espinoza y 'Geezee': el impulso creativo que transforma a Durango en un oasis artístico

Ambos artistas hablaron en exclusiva con El Siglo de Durango sobre su búsqueda, sus riesgos y la fuerza de crear.

Andrea Espinoza y 'Geezee': el impulso creativo que transforma a Durango en un oasis artístico

RICARDO HERNANDEZ 9 feb 2026 - 09:32

En el panorama cultural de Durango, donde tradición y vanguardia conviven en un equilibrio siempre tenso, destacan las propuestas de Andrea Sarahí Espinoza y Jesús Gutiérrez, conocido como 'Geezee'. Ambos han encontrado en la figura animal un punto de partida para hablar de lo humano, no como un recurso ornamental, sino como un espejo que devuelve preguntas, emociones y contradicciones. Aunque sus caminos técnicos y conceptuales difieren, comparten la convicción de que el arte debe provocar, no decorar.

Para Espinoza, estudiante de Diseño de la Comunicación Gráfica, la creación es un acto de confrontación. Su obra se aleja de lo complaciente y abraza lo que ella llama “lo raro”, un territorio donde el surrealismo se convierte en herramienta para incomodar. Su pieza más reciente, un niño devorando a un cordero, reflexiona sobre la pérdida de la inocencia y la fragilidad de quienes ocupan los peldaños más vulnerables de la sociedad. “Busco que mi obra genere incomodidad; que el público busque su propia interpretación desde el surrealismo”, explica al hablar de su proceso, convencida de que el arte debe abrir heridas antes que maquillarlas.

Desde lo animal y lo extraño, Andrea Espinoza y ‘Geezee’ construyen obras que desestabilizan, cuestionan y revelan lo humano.
Desde lo animal y lo extraño, Andrea Espinoza y ‘Geezee’ construyen obras que desestabilizan, cuestionan y revelan lo humano.

Una expresión que madura constantemente

En el caso de Gutiérrez, la ruta es distinta, aunque igual de orgánica. Su formación inicial en biología lo llevó a ver en los animales no solo sujetos de estudio, sino vehículos simbólicos capaces de traducir emociones, ideas y preguntas científicas. Para él, estas figuras no son una elección consciente, sino presencias que aparecen de manera instintiva. “Son compañeros guía”, comenta, convencido de que su función en el lienzo es despertar curiosidad y abrir puertas hacia temas psicológicos y de divulgación. Su obra, marcada por un naturalismo que roza el realismo mágico, invita a observar con detenimiento: cada animal está ahí por una razón.

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La evolución técnica también define a ambos. Mientras Andrea encuentra en el óleo la densidad necesaria para modelar atmósferas emocionales, Jesús ha hecho de la acuarela su sello más reciente, una técnica que considera ideal para la ilustración científica por su transparencia y precisión. Sin embargo, ninguno se permite el estancamiento. Gutiérrez ya mira hacia la escultura como un nuevo territorio por explorar, y Espinoza busca expandir su práctica hacia el modelaje artístico y la creación de un taller propio.

“Busco que mi obra genere incomodidad; que el público busque su propia interpretación desde el surrealismo”, declaró Andrea Espinoza.
“Busco que mi obra genere incomodidad; que el público busque su propia interpretación desde el surrealismo”, declaró Andrea Espinoza.

Miras al futuro, y nuevas realidades

Ese impulso por avanzar no ha sido sencillo. Ambos reconocen que el camino del artista emergente implica un equilibrio complejo entre introspección y exposición pública. Andrea habla de un proceso que ha sido “un sube y baja”, donde la producción creativa convive con la necesidad de gestionar redes, ventas y presencia. Jesús, por su parte, recuerda que construir una carrera sin formación académica formal lo obligó a aprender desde la experimentación y el acompañamiento de otros artistas.

Al final, coinciden en un llamado: que la comunidad duranguense se apropie de sus espacios culturales. Definen a Durango como un “oasis artístico” que florece incluso en medio del aislamiento geográfico. Para ellos, los museos y galerías no son recintos solemnes, sino lugares vivos donde el arte se completa cuando alguien lo mira. Y en esa mirada, dicen, comienza la verdadera transformación.

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“Busco despertar curiosidad y abrir puertas hacia temas psicológicos y de divulgación”, señaló Gutiérrez.
“Busco despertar curiosidad y abrir puertas hacia temas psicológicos y de divulgación”, señaló Gutiérrez.

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