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En temporada de calor, muchas familias relacionan de inmediato el aumento del recibo de luz con el uso del aire acondicionado, el minisplit o los ventiladores. Y aunque estos equipos suelen tener un peso importante en el consumo eléctrico, no son los únicos responsables de que el cobro de la CFE llegue más alto de lo esperado.
Dentro de casa también existe un gasto silencioso que muchas veces pasa desapercibido: el llamado consumo fantasma, también conocido como energía en espera o “vampiros eléctricos”.
Se trata de aparatos que siguen consumiendo electricidad aunque aparentemente estén apagados, siempre que permanezcan conectados a la corriente. El Fideicomiso para el Ahorro de Energía describe este consumo pasivo como energía utilizada por equipos en reposo, modo inactivo o modo de espera, aun cuando no se estén usando de forma directa.
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El gasto que no se ve, pero sí llega en el recibo
El problema del consumo fantasma es que no suele sentirse de inmediato. No hace ruido, no prende luces grandes, no enfría la casa y no parece estar haciendo nada. Pero se acumula día tras día.
Televisores, consolas de videojuegos, decodificadores, hornos de microondas, computadoras, cargadores, bocinas, impresoras y equipos de sonido pueden seguir tomando energía aunque nadie los esté utilizando. Profeco ha advertido que estos “vampiros” eléctricos pueden reflejarse en el recibo de luz y recomienda desconectar los aparatos que no estén en uso o utilizar multicontactos con interruptor.
En época de calor, este gasto puede volverse más notorio porque el consumo total de la vivienda ya viene cargado por ventiladores, refrigeradores trabajando más tiempo, minisplits, aires acondicionados y otros equipos usados para sobrellevar las altas temperaturas.
Es decir: el consumo fantasma quizá no explique por sí solo un recibo excesivo, pero sí puede empujar el total hacia arriba cuando se combina con el uso intensivo de aparatos para enfriar la casa.
¿Qué aparatos pueden estar gastando sin que te des cuenta?
Entre los más comunes se encuentran:
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Televisores que quedan en modo de espera.
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Consolas de videojuegos conectadas todo el día.
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Cargadores enchufados sin celular.
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Hornos de microondas con reloj digital encendido.
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Decodificadores de televisión.
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Bocinas, barras de sonido y equipos de audio.
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Computadoras, monitores e impresoras.
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Cafeteras, freidoras de aire o pequeños electrodomésticos conectados permanentemente.
Aunque cada aparato puede representar un consumo pequeño, el problema aparece cuando se suman varios dispositivos conectados durante semanas o meses.
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El riesgo de acercarse a un consumo más caro
La CFE establece límites de consumo según la tarifa doméstica de cada localidad. Cuando un servicio doméstico supera el límite de alto consumo, puede pasar a la tarifa DAC, que se calcula con base en el promedio mensual de los últimos 12 meses.
Por eso, durante la temporada de calor, cada kilowatt-hora cuenta. No solo importa cuánto tiempo se prende el minisplit, sino también cuántos aparatos permanecen conectados sin necesidad.
En otras palabras: el recibo no sube solo por lo que se usa de manera evidente, sino también por lo que queda trabajando en silencio.
¿Cómo reducir este gasto en casa?
La recomendación más sencilla es desconectar los aparatos que no se utilicen, especialmente durante la noche o cuando la casa queda sola.
También puede ayudar usar multicontactos con interruptor, sobre todo en zonas donde se concentran varios dispositivos, como la sala, el escritorio o el área de entretenimiento. Así, con un solo botón, se puede cortar la energía de televisores, consolas, bocinas, cargadores o decodificadores.
Otra medida útil es revisar qué aparatos realmente necesitan permanecer conectados y cuáles solo están consumiendo por costumbre.
No todo es culpa del aire acondicionado
En temporada de calor es normal que el recibo de luz aumente, sobre todo si se utilizan equipos de enfriamiento durante varias horas al día. Sin embargo, revisar los consumos pequeños también puede marcar diferencia.
El “consumo fantasma” no se nota como un minisplit encendido, pero sí puede aparecer al final del bimestre, cuando llega el recibo de la CFE y la cifra sorprende más de lo esperado.