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Credibilidad, productividad y 'corazonadas'

económicaMENTE

ESTEBAN G. ROSAS 21 oct 2026 - 04:03

¿Cuál es el verdadero propósito de económicaMENTE?

Sí, me refiero a esta columna que está usted leyendo. Me pregunté a mí mismo y me dije ¿qué quieres compartir a la gente sobre un tema tan "nebuloso" y cambiante como es la economía?

Concluí que quisiera que el lector sonriese con alguna ocurrencia, se sorprendiera con algún dato, se incomodara con alguna pregunta y que cuando terminase de leer, se quedara pensando: "Ah, caray". Y ¿si tiene razón?¿Por qué no se me había ocurrido antes? O algo así como ¿de dónde saca este cuate eso? ¿De cuál fumó?

No es necesario que todos estén de acuerdo; solo se desea despertar curiosidad, provocar reflexión y abrir conversaciones. Realmente, en esta columna se escribe no para que pienses igual que quien lo comparte, sino para que no dejes de pensar.

Zanjada esta inquietud, vayamos al grano, e iniciemos con una reflexión del trabajo de los señores Hall y Woodford, que no son un dueto musical, sino los recipientes del Premio Nobel de Economía de este año.

Estos personajes de las Universidades de Stanford y Columbia trabajaron muchos años para explicar, básicamente, que las economías de los paises se pueden estabilizar partiendo de la forma como los hogares y las empresas toman decisiones.

¿Y eso que significa? Pues más o menos que, hoy en día, se ejecutan muchas acciones para corregir y dirigir nuestras economías, de una manera "macro económica", dándole peso a los conflictos externos: el PIB de Tumbuctú, la Bolsa de Nuerva York, el precio del petróleo, entre tantas variables importantes, y claro que está muy bien; pero esa era la receta del temible Mr. Lord Maynard Keynes para resolver el problema de los años 30´s, que por cierto funcionó muy bien, dejando que el mercado se autorregulara con menor intervencion del gobierno. Aunque la mencionda receta contenía párrafos con letra chiquita, que no leímos y, por seguirla , hoy tenemos unas broncas con grandes brechas de ingresos y muchos más pobres.

Nuestros nuevos galardonados explican la importancia de introducir factores "micro económicos" a los análisis de crecimiento de las naciones, considerando un elemento sencillo: las economías se mueven por lo que la gente espera que suceda mañana y de ahí se inspiran para programar el gasto de sus hogares.

El consumo constituye el 70% del PIB, o crecimiento y es muy importante ya darle su valor en las políticas. ¿Qué gano yo si sube el diésel, si estoy planeando usar de nuevo mi bicicleta para transportarme? ¡Que me tomen en cuenta!

Nosotros los simples terrícolas reaccionamos a las decisiones de las autoridades y a nuestras "corazonadas" para gastar; por lo tanto, para pensar en dónde pondremos nuestros recursos hoy y en futuro, y hacer que esto funcione e impulse las economías, es necesario tener confianza en lo que se nos propone; proyectos y resultados esperados. La lección, como lo escribe Valeria Moy en IMCO, es que la credibilidad es un "activo de política pública" y otra: que la credibilidad es frágil.

Qué responsabilidad para nuestras autoridades, electas y no electas, de generar credibilidad y dirigirnos al camino correcto del gasto y el consumo. Se necesitan cero mentiras, y planes y proyectos, elaborados, analizados y revisados por gente muy "picuda", no improvisados. Ya ven lo que nos ha pasado con grandes y blancos proyectos que solo piden recursos y no devuelven nada a la economía. Ustedes tienen una lista, seguramente. Bueno, y si no hay de otra, pues, al menos, proporciónenle al responsable los teléfonos de quien sí sabe, para que lo aliviane; aunque se quede el otro con la medallita, pero que no fastidie al cristiano promedio.

En otras cosas: la productividad, que es hacer más con lo mismo, creció en Durango un 7% anual en el segundo trimestre del año. Buena nota. Sin embargo, hay que observar en el tiempo si este aumento en productividad también resultó en mejores sueldos y bienestar. Yo les sigo informando, si ustedes siguen leyendo. Algo así dijo Vicente Fernandez.

Ya llegaron las temperaturas agradables del otoño, y las lunas de octubre. Disfruten.

Ánimo.

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