Al menos 133 diputados federales de todos los partidos políticos dicen atender a sus electores a través de correos electrónicos o páginas web, lo que ellos denominan "oficinas virtuales". Otros 14 ni siquiera cuentan con un espacio digital o físico para atender las inquietudes o peticiones de los ciudadanos, a pesar de que cuentan con una bolsa millonaria.
Estos fondos se han ejercido de manera opaca al menos desde 2011, sin que exista evidencia suficiente sobre su destino ni sobre su impacto en la atención a la ciudadanía, según informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Una revisión a información entregada por los 500 diputados tras diversas solicitudes de transparencia permite ver que la mayoría de los legisladores no ofrece un canal claro, accesible y funcional para sus representados.