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Durango 'embarrado' hasta las orejas

Contrapesos

V?CTOR MONTENEGRO 17 ago 2026 - 04:03

La seguridad se está volviendo un frente político cada vez más embarazoso para Esteban Villegas. Lo que debería ser un asunto de coordinación institucional entre entidades vecinas comienza a transformarse en una cadena de desencuentros, declaraciones y reproches que dejan al gobernador de Durango mal parado y aún más expuesto.

Y es que el problema no es solamente lo que han dicho recientemente David Monreal y Manolo Jiménez, sus homólogos de Zacatecas y Coahuila, sino la manera en que el mandatario duranguense y su gobierno responden sin tino, sin oficio político, más visceral que diplomática y, sobre todo, sin elementos tangibles que rebatan las posturas de quienes los exhiben.

Por un lado, Zacatecas sostiene que los operativos contra grupos criminales están provocando un efecto cucaracha hacia Durango que, más que un desplazamiento, se refiere, en todo caso, a un repliegue de células delictivas que se esconden en la sierra para evadir la justicia, bajo el amparo de las autoridades duranguenses.

Sin embargo, la confrontación subió de tono después de que Esteban Villegas rechazara los señalamientos, pidiendo que "no embarraran a Durango y su trinada tranquilidad". El mensaje pudo servir para cerrar filas políticamente; empero, innecesariamente atizó la abrasadora discusión con la entidad vecina.

La respuesta del secretario general de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes Mugüerza, además de frontal, fue argumentativa. Con datos en mano, el funcionario afirmó que durante 2026 han sido detenidas 70 personas originarias de Durango, principalmente por delitos relacionados con narcomenudeo, delincuencia organizada y portación de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

La intervención del secretario general de Gobierno de Durango, Héctor Vela, secundó la confrontación, calificando de groseras y prepotentes las declaraciones de su homólogo zacatecano. Una incongruente reclamación de mesura en el lenguaje, cuando su propio gobernador y jefe político ha recurrido públicamente a expresiones mucho más léperas durante sus giras por municipios.

Otro frente, aunque aún no tan ríspido, ha sido el mensaje enviado desde Coahuila. Después del operativo en Torreón que terminó con 18 personas detenidas, entre ellas Ernesto "N", alias "El Güino", y el aseguramiento de armas, Manolo Jiménez dejó claro que en su estado "no son bien vistas ni bien recibidas" las incursiones de grupos armados provenientes de otras entidades.

No hace falta demasiada imaginación ni ser un experto analista para entender el significado político de esa misiva. Y es que Coahuila y Durango comparten un territorio dinámico como la zona metropolitana de La Laguna y los municipios que conforman la Comarca Lagunera en general, donde los problemas de seguridad no han respetado gobiernos ni límites administrativos.

El problema no es que Esteban tenga diferencias con sus homólogos, sino que responda como si participara en un concurso de egos, dejando de lado el problema de seguridad. Mientras dos gobiernos vecinos advierten la realidad, el gobernador de Durango parece más preocupado por no sentirse "embarrado" que por demostrar que controla su territorio. Su supuesta tranquilidad es más narrativa que una verdadera garantía de seguridad.

EN LA BALANZA.- Tal y como lo advertimos, el optimismo de ganaderos locales terminó chocando con una realidad que hoy parece inevitable. Mientras Sonora y Chihuahua avanzan en la reapertura de la frontera estadounidense, Durango sigue relegado y dependiendo de las condiciones sanitarias y decisiones de otros estados. Si nada cambia, la entidad podría cerrar 2026 sin exportar ganado en pie a Estados Unidos, una situación que no sólo exhibe su desventaja geográfica, sino también la falta de capacidad para construir una ruta propia que permita recuperar cuanto antes este importante mercado.

X: @Vic_Montenegro

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