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Durango en la nueva ecuación de Morena

Contrapesos

V?CTOR MONTENEGRO 4 may 2026 - 04:03

 L Os cambios en la dirigencia nacional de Morena no son un simple relevo. En esencia, representan una maniobra estratégica rumbo a las próximas elecciones. La llegada de Ariadna Montiel a la presidencia del partido y de Citlalli Hernández a la operación electoral responde a una lógica de centralización bajo la órbita de la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca construir una maquinaria más eficiente que ideológica.

Este reacomodo nacional tiene efectos inmediatos en los estados, y Durango no es la excepción. Aquí, tres nombres estarían reacomodándose en la jugada política con mayor claridad: Catalina García, Danielo Hernández y Betzabé Martínez. No es casualidad, pues la tríada comparte un mismo eje de vinculación política y afectiva que hoy se fortalece con los cambios en la cúpula morenista.

Catalina García, delegada de Bienestar, se mantiene cercana a Ariadna Montiel, proyectando solidez política. Durante el mensaje de Claudia Sheinbaum para anunciar el cambio en la dependencia, la funcionaria duranguense apareció detrás de la presidenta, de Ariadna y de la nueva secretaria, Leticia Ramírez. En política, el acomodo en la foto nunca es casual. Manda mensajes que suelen incomodar a algunos, pero también hay quienes entienden y respaldan su significado.

En paralelo, Danielo Hernández da un salto significativo al convertirse en consejero nacional de Morena. No es un nombramiento menor, pues implica formar parte del núcleo que define estrategia y rumbo político del partido. Su vínculo con Citlalli Hernández lo coloca en una posición privilegiada dentro de la estructura que diseñará las candidaturas rumbo a 2027. En un partido donde las decisiones se concentran cada vez más, estar en ese círculo tiene sus ventajas.

Por su parte, Betzabé Martínez consolida su perfil como uno de los activos políticos más relevantes de Morena en Durango. Su triunfo en Gómez Palacio -el segundo municipio más importante del estado- no solo rompió una inercia priista, sino que la posicionó como una figura con proyección estatal. Su relación con Sheinbaum y el gabinete federal, su gestión y su alineación con el proyecto de la 4T la colocan como pieza clave en la tarima electoral de 2027 y lo que sigue.

Lo interesante es que los tres no operan de manera aislada. Forman parte de un mismo entramado político que, con los cambios en Morena, se ve naturalmente fortalecido. En ese contexto, tanto Catalina como Danielo se articulan en torno a Betzabé. Juntos han construido una hegemonía entre ellos mismos y con liderazgos relevantes del partido en el ámbito nacional, sustentada tanto en vínculos políticos como en afinidades personales.

Sin embargo, el reto para Morena en Durango no es menor. A pesar de los avances, el partido no logró su objetivo central en 2025: ganar la capital del estado. Sí, incrementó su presencia territorial y gobierna ya a una mayor proporción de la población, pero la batalla por el control político total del estado sigue pendiente. Y es ahí donde esta nueva configuración nacional cobra relevancia.

De cara a al 2027 y 2028, Morena pretende consolidar una estructura más disciplinada, más vertical y más eficaz en términos electorales. La pregunta es si logrará contener las tensiones internas o si, por el contrario, terminará generando nuevas disputas. Por lo pronto, el tablero ya se movió. Y en Durango, al parecer, hay quienes entendieron el momento y se colocaron cerca del nuevo centro de poder. En política, eso -más que los discursos- suele marcar la diferencia.

EN LA BALANZA.- Lo ocurrido en Chihuahua, con la presencia de agentes de la CIA en operativos encubiertos, y el caso de Sinaloa, donde Estados Unidos acusa al gobernador por presuntos vínculos criminales, son señales de una tensión creciente entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. En ese contexto, Durango no puede asumirse como simple espectador, pues forma parte del mismo Triángulo Dorado y comparte las condiciones geográficas y operativas que hoy están bajo la lupa de Donald Trump. La intensificación de operativos en esa zona serrana y la expansión de actividades del crimen organizado hacia regiones como La Laguna o el Valle del Guadiana, colocan al estado en una posición vulnerable dentro de este episodio. Si la crisis escala, Durango no solo será parte del diagnóstico, sino potencialmente del conflicto.

X: @Vic_Montenegro

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