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El enriquecimiento de Trump le da munición a los demócratas

El reporte Oppenheimer

ANDR?S OPPENHEIMER 20 oct 2026 - 04:03

 E N la recta final hacia las elecciones legislativas del 3 de noviembre, los candidatos demócratas están sacando una carta peligrosa contra el presidente Donald Trump: las denuncias de corrupción contra su gobierno. Y, según las encuestas, la estrategia les está funcionando.

Una nueva encuesta de AP-Norc muestra que el 59% de los adultos estadounidenses cree que Trump se está enriqueciendo de forma poco ética en el poder, mientras que solo un 18% piensa que no está haciendo nada malo.

Otra encuesta reciente de la Universidad de Massachusetts Amherst muestra que el 75% de los estadounidenses creen que hay "mucha" corrupción a nivel del gobierno.

Hasta hace poco, la oposición demócrata se había enfocado hasta ahora casi exclusivamente en el alto costo de la vida y la guerra de Irán. Pero en las últimas semanas el Partido Demócrata empezó a conectar cada vez más el tema del alza de los precios con el enriquecimiento de la familia presidencial.

"Los miembros del 'cártel de Trump' están más centrados en enriquecerse a sí mismos, a sus familiares, a sus amigos y a sus donantes que en hacer la vida más asequible para el pueblo estadounidense", dijo el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffreys, el 8 de octubre. Es un mensaje que están repitiendo muchos candidatos demócratas.

El discurso anticorrupción está pegando con fuerza entre los votantes latinos, según me dicen los encuestadores. Con unos 39 millones de votantes, los latinos serán un bloque clave en estas elecciones.

Según una nueva encuesta de la cadena NBC-Telemundo, la corrupción gubernamental es el segundo tema que más preocupa a los hispanos, después de la carestía de la vida.

Ayleen Cardona Arroyo, la encuestadora demócrata que dirigió el sondeo de NBC-Telemundo junto con un colega republicano, me dijo que muchos hispanos relacionan el enriquecimiento de la familia Trump y posibles actos de corrupción con sus propios problemas económicos.

"Si las cosas económicamente estuvieran bien y el costo de vida no estuviese alto, tal vez no habría tanta preocupación por la corrupción", me dijo Cardona Arroyo. "Pero la corrupción importa porque la gente está pasando por una situación económica muy difícil".

Varios medios han reportado que la fortuna de Trump se ha disparado desde su regreso a la Casa Blanca. Trump pasó de tener 3,900 millones de dólares en 2024, el año antes de regresar a la Casa Blanca, a 7,000 millones de dólares en 2026, según la revista Forbes.

"Nadie en la historia de Estados Unidos ha hecho tanto dinero en la política", decía el artículo de Forbes. Trump ha negado cualquier conducta impropia, y dice que se benefició del alza de la bolsa de valores.

Según su declaración financiera, Trump tuvo ingresos de 2,200 millones de dólares en 2025, el primer año de su segundo mandato. Eso fue casi cuatro veces más de los 622 millones que ganó en 2024, el año anterior a su regreso a la Casa Blanca.

Entre las fuentes recientes de los ingresos de Trump y su familia hay unos 2,300 millones de dólares del negocio de criptomonedas, incluyendo la venta de una parte de su empresa World Liberty Financial a un fondo de Emiratos Árabes Unidos.

Trump también aceptó el regalo de un avión presidencial de 400 millones de dólares de Qatar, que aún no está claro si terminará siendo propiedad del gobierno o de la biblioteca presidencial de Trump. A eso se suma el uso de los hoteles y campos de golf de Trump para eventos oficiales, como la próxima cumbre de jefes de Estado del G-20 que se realizará el 14 de diciembre en su campo de golf de Doral, Florida.

La familia Trump también está vendiendo gorros, camisetas, monedas, vinos y hasta biblias de la marca "Trump". Recientemente, en la tienda duty-free del aeropuerto de Miami, me encontré con barras de chocolates marca "Trump". Se vendían por 15 dólares la barrita.

Estos y otros negocios están causando un creciente malestar en la población, que se refleja en las encuestas. Aunque los republicanos tienen mucho más dinero para la campaña, los demócratas están arriba en los sondeos. Y la creciente atención sobre el enriquecimiento presidencial les puede dar un empujón adicional.

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