Kiosko

 

El ojo de agua del Obispo

El ojo de agua del Obispo

PETRONILO AMAYA 23 feb 2026 - 04:04

El siglo de durango

El ojo de Agua del Obispo

Desde el corazón del

Parque Guadiana

Entregó sus notas

Cristalinas para dar vida a

Durango:

El milagro de su agua viva y juguetona

Recorría baldíos, plazas y jardines

Antes de que el sol

Despertara, para que en lo hogares

No faltaran flores ni jarros de agua fresca.

Su líquido fue, por años, viejero sonriente

Por las calles que son

Orgullo nuestro.

Agua rodada, manantial por las acequias,

Espejo donde el cielo se

Lavó la cara

Para ser de un azul que

Inspira a los poetas.

Surtidor de agua que entre ahuehuetes y eucaliptos

Fue festín de todos: a nadie jamás le negó un trago;

Y en platillos y golosinas,

En el baño o la huerta,

En agua fresca era delicia,

Siempre dándose como

Novia enamorada.

Es el Ojo de Agua del Obispo,

Pero más lo define

Ser el ojo de la vida de una ciudad,

Pues por décadas

Por estaciones enteras

Los duranguenses alzaron su vuelo

Nutridos del líquido vital que por donde iba,

Aguabajo,

Daba tumbos y tumbos de alegría.

Era emblema de buen

Tiempo:

Su irse en balde no era irse,

Sino disfrazarse de

Agua-horchata y mil

Sabores.

Su camino de agua

Cascabelera

Lo guardamos en la

Memoria

Porque su cauce jugaba con los niños...

 III

Ah, perdurable Ojo de Agua del Obispo,

Te bebiste toda el agua

De la lluvia,

Por eso es eterno el hilito de mar que nos relgalas.

Desde el vientre aprendimos tu rumor

De agua bendecida por

Dios mismo,

Eres El Ojo de Agua

Pero eres Durango

Y corazón al mismo

Tiempo...

Palpitante prodigio para sabernos vivos:

Nuestras palabras,

Recordándote,

Se vuelven canto de agua.

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Kiosko